El reciente tiroteo ocurrido en una escuela de San Cristóbal volvió a poner en agenda un debate profundo y complejo: el acceso a las armas de fuego, los controles estatales y el contexto social que rodea a estos episodios.
En diálogo con el programa Ponele Onda de EME Medios, Joel Theytaz —especialista en criminología, políticas de seguridad y justicia penal y ex subsecretario de Prevención de la Violencia con Armas de Fuego de Santa Fe— remarcó que no se trata de un hecho aislado ni de una única causa, sino de un fenómeno multicausal.
“El problema no es solo el arma, sino los controles y las responsabilidades que implica tenerla. En este caso, el chico accedió al arma de su abuelo, que no estaba bajo las condiciones de resguardo necesarias”, explicó.
Theytaz advirtió que existe una importante circulación de armas en el país, muchas de ellas ilegales. “Los más optimistas hablan de dos o tres armas ilegales por cada una registrada, pero es imposible saberlo con precisión”, señaló. A esto se suma, según indicó, la falta de controles efectivos incluso sobre las armas legales.

En ese sentido, cuestionó el retiro del Estado en materia de prevención y control en los últimos años. “No hay un seguimiento periódico sobre los legítimos usuarios para verificar en qué condiciones tienen las armas. En un contexto de deterioro del tejido social, esto agrava el problema”, sostuvo.
El especialista también validó una percepción creciente en la sociedad: el aumento del interés por tener armas en el hogar. “Ese clima está influenciado por discursos que, desde distintos niveles del Estado, sugieren que armarse es una solución frente a la inseguridad. Eso tiene impacto en la sociedad”, afirmó.
Además, vinculó este escenario con una crisis más amplia que incluye problemas de salud mental y consumos culturales que naturalizan la violencia. “En muchos contenidos, como ciertos géneros musicales o audiovisuales, el arma aparece como símbolo de éxito o masculinidad. Por eso es clave sostener espacios de concientización en escuelas y clubes”, explicó.
Escucha la nota a Joel Theytaz en EME Medios:
Sobre las políticas recientes, Theytaz fue crítico con la flexibilización de requisitos para acceder a armas. “Se facilitó la renovación de credenciales sin controles estrictos como el psicotécnico, y se bajó la edad mínima a 18 años. Esto entra en contradicción con otras discusiones como la baja de imputabilidad”, planteó.
Respecto al caso puntual de San Cristóbal, el especialista evitó simplificaciones pero marcó un punto clave: el acceso al arma. “Si hubiese habido un control más estricto, probablemente no habría tenido acceso. No es la única causa, pero es un factor determinante”, aseguró.
Finalmente, alertó sobre las consecuencias de una mayor liberalización en la tenencia de armas. “No hay beneficios en flexibilizar. Al contrario, los riesgos aumentan. Nadie quiere vivir en una sociedad donde ir a la escuela o al cine implique no saber qué puede pasar”, concluyó.
El hecho sigue bajo investigación, pero ya abrió un debate urgente en Santa Fe y el país: cómo prevenir que situaciones similares vuelvan a repetirse.





