El mercado automotor argentino cerró el primer trimestre del año con un saldo levemente positivo en materia de patentamientos de vehículos 0 kilómetro. Así lo detalló Sebastián Gras, titular de Gras Automotores, al analizar el incremento interanual del 1,2%, con cifras similares a las del mismo mes de 2025.
En el acumulado de enero, febrero y marzo, el crecimiento también fue moderado, pero suficiente para sostener una tendencia estable. Sin embargo, al analizar en detalle los datos, surge un fenómeno llamativo: siete de las diez marcas más patentadas del país vendieron menos unidades que el año pasado.
Entre los casos más destacados aparece Toyota, que registró una caída cercana al 20% en volumen de ventas durante el trimestre. En contraste, solo dos marcas tradicionales lograron mejorar su desempeño: Ford y Chevrolet, que incrementaron sus patentamientos.
El crecimiento de Chevrolet, en particular, se explica por una fuerte estrategia basada en la importación de vehículos y la ampliación de su oferta. La incorporación de nuevos modelos y la recuperación de segmentos clave, como el de las pick-ups, impulsaron sus números en el mercado local.
Otro dato relevante es la irrupción de nuevas marcas, especialmente de origen chino, como BYD, que logró posicionarse dentro del top ten de patentamientos en el país. Este fenómeno refleja una mayor diversidad de opciones para los consumidores y una creciente competencia en el sector.
“Hoy no se vende menos, se vende distinto”, coinciden los analistas. La mayor cantidad de modelos disponibles —con proyecciones de crecimiento del 20% para 2026— genera una distribución más atomizada del mercado, afectando principalmente a las marcas líderes.
En cuanto a las tendencias, el segmento SUV continúa en expansión y gana protagonismo frente a otros tipos de vehículos. En este contexto, lanzamientos recientes como el Toyota Yaris Cross buscan captar nuevos clientes con opciones más accesibles que modelos ya consolidados como el Corolla Cross, incluyendo versiones híbridas.
Por otro lado, el mercado de autos usados también muestra dinamismo, acompañado por una estabilidad —e incluso baja— en los precios, en línea con el comportamiento de los vehículos nuevos. Las concesionarias destacan un aumento en las promociones, garantías extendidas y beneficios adicionales para incentivar las ventas.





