La historia de Lucía Bernard y Cristian Zanel conmovió por completo a la localidad de Nelson. Tras convertirse en el primer caso de trillizos en la historia del pueblo, la felicidad inicial se transformó en una carrera contra el tiempo. Este martes 2 de junio, a las 18:00 horas, Benjamín ingresará a internación en el Sanatorio Santa Fe para ser intervenido quirúrgicamente de urgencia y salvar su vista.
Los pequeños nacieron de forma extremadamente prematura, en la semana 29 de gestación, pesando apenas un kilo cada uno. Tras pasar 67 días internados en el área de Neonatología (NEO), recibieron el alta hace pocas semanas, logrando alcanzar el tamaño de un recién nacido normal. Sin embargo, la condición de prematurez extrema trajo consigo severas complicaciones en el desarrollo de la retina.
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Un ultimátum de 72 horas para salvar sus ojos
Mientras que su hermana Luz recibió el alta oftalmológica, el panorama para Benjamín (a quien sus padres llaman cariñosamente «Panchi») se complicó drásticamente en los últimos días debido a sangrados en sus ojos. Los médicos del Sanatorio Santa Fe emitieron un ultimátum determinante: si el pequeño no es operado en un plazo máximo de 72 horas, corre un riesgo inminente de perder la visión de manera irreversible.
La angustia familiar es doble. El tercer hermano, Agustín, también padece una retinopatía y será evaluado este jueves; si los estudios no muestran mejoría, él también deberá entrar al quirófano de inmediato.
El abandono de la obra social y la cruzada solidaria
A la desesperación por la salud de los bebés se suma el laberinto burocrático de su obra social, que aún no autorizó los millonarios costos de las cirugías urgentes ni la cobertura de la leche especial que Benjamín requiere por su alergia a la proteína de la leche de vaca.
«Yo, de la desesperación, comencé una campaña para que la gente nos ayude. Cuando me asegure de que la vista de mi hijo está bien, pelearé con la obra social. No tengo tiempo para poner abogados ahora porque pierdo la retina», relató Lucía con crudeza.
La logística diaria ya representa un enorme desafío para la pareja: Lucía es profesora de historia y Cristian trabaja bajo un régimen de horarios exigente, entrando a las 4 de la mañana. Ante la necesidad de trasladarse a Santa Fe con un hijo y dejar a los otros dos en Nelson, los abuelos maternos se convirtieron en el sostén fundamental para cuidar a la «manadita».
Cómo colaborar con la familia
Para solventar los costos de la cirugía de Benjamín, la posible operación de Agustín y los gastos de permanencia en la capital santafesina, la familia abrió una cuenta para recibir donaciones de cualquier monto.
- Alias de Mercado Pago:
Lucia.Bernard.MP(Verificar la ortografía exacta: Bernard con ‘b’ larga y finalizado en ‘rd’)
La comunidad apela a la solidaridad colectiva, entendiendo que la difusión de la campaña también es una ayuda vital para que Benjamín pueda seguir mirando el mundo junto a sus hermanos.





