Rosario volvió a convertirse en el corazón de la celebración patria argentina. Frente al Monumento Nacional a la Bandera, más de 350 mil personas participaron este sábado de una jornada cargada de emoción, identidad y encuentro popular en el marco del Día de la Bandera, una de las fechas más significativas del calendario nacional.
Desde las primeras horas de la mañana, miles de familias comenzaron a acercarse a la zona del Monumento para disfrutar de una programación que combinó actos protocolares, espectáculos musicales, propuestas gastronómicas, ferias y actividades culturales. El evento tuvo además un significado especial: fue la primera gran celebración masiva luego de la restauración integral del emblemático espacio, que volvió a lucirse en todo su esplendor.
La jornada comenzó con el acto oficial en homenaje al 206° aniversario del fallecimiento del general Manuel Belgrano. Uno de los momentos más emotivos fue la tradicional promesa de lealtad a la bandera realizada por alumnos y alumnas de cuarto grado provenientes de distintas provincias argentinas, quienes protagonizaron una ceremonia cargada de simbolismo y orgullo nacional.
Música, cultura y una multitud junto al río
Con el correr de las horas, el predio se transformó en una verdadera fiesta popular. Dos escenarios ofrecieron propuestas musicales para todos los gustos, mientras miles de visitantes recorrían ferias, espacios recreativos y patios gastronómicos instalados en distintos sectores del parque.

El Escenario Río reunió a artistas de diferentes estilos y géneros, mientras que el Escenario Parque ofreció una programación orientada a la música popular y regional. A lo largo del día también se desarrollaron clases abiertas de danza, exhibiciones folclóricas y actividades tradicionales que convocaron a vecinos y turistas.
El concurso de asado a la estaca fue otro de los grandes atractivos de la jornada, con participantes llegados desde distintos puntos del país. A esto se sumaron los espacios de emprendedores, artesanos y propuestas vinculadas a la economía social, generando un recorrido que combinó producción local, identidad cultural y entretenimiento.
Abel Pintos coronó una jornada inolvidable
El cierre llegó con uno de los artistas más convocantes de la música argentina. Abel Pintos subió al escenario principal ante una multitud que colmó el espacio frente al río y ofreció un espectáculo especialmente pensado para la celebración patria.

Durante su presentación repasó grandes éxitos de su carrera y emocionó al público con interpretaciones que combinaron momentos de celebración y homenaje. El punto culminante llegó con una interpretación especial de “Aurora”, acompañada por el sonido del acordeón de Walter Ríos y una impactante iluminación del Monumento Nacional a la Bandera, generando una de las imágenes más emotivas de la noche.
El Monumento recuperó todo su esplendor
La celebración también marcó la consolidación de una profunda recuperación patrimonial. Días atrás habían finalizado las obras de restauración y puesta en valor del Monumento Nacional a la Bandera, una intervención que permitió recuperar distintos sectores históricos del complejo y mejorar su conservación.
Los trabajos incluyeron la restauración de espacios emblemáticos, la recuperación de piezas patrimoniales, mejoras estructurales y tareas de conservación que buscan preservar uno de los símbolos más importantes de la historia argentina.

Sin vallados y con una imagen renovada, el Monumento volvió a ser plenamente disfrutado por miles de visitantes. La combinación entre patrimonio, cultura y participación popular convirtió a Rosario en el epicentro de una celebración que reafirmó el vínculo de los argentinos con uno de los símbolos más representativos de su identidad nacional.
La multitudinaria convocatoria dejó una postal difícil de olvidar: familias, jóvenes, turistas y vecinos compartiendo una misma jornada de encuentro, memoria y orgullo patrio frente al río Paraná, en una de las celebraciones más convocantes de los últimos años.





