El conflicto judicial en torno a la emblemática firma SanCor sumó un capítulo de máxima tensión tras la denuncia formal presentada contra el magistrado que lleva adelante la causa. Aldo Regali, abogado patrocinante de un masivo grupo de damnificados, justificó la drástica medida por la acumulación de anomalías en el expediente y aseguró que “la cantidad de inconsistencias, de errores groseros dentro del proceso que van en contra directamente de los intereses de nuestros representados nos ha llevado a esta situación de tener que denunciar al juez”.
La principal preocupación de los demandantes radica en las consecuencias irreversibles que tendría un desguace apresurado de la infraestructura láctea antes de una sentencia definitiva de los tribunales superiores. Para el especialista, avanzar con el remate fragmentado de las instalaciones destruiría el valor real de la firma y expondría a los estamentos estatales a futuras demandas millonarias.
En sintonía con este diagnóstico, el bloque de acreedores rechaza de manera tajante el escenario de liquidación total debido a que pulverizaría la posibilidad de cobrar las deudas pendientes. El abogado remarcó con crudeza el impacto social de la medida al afirmar que “la quiebra es el peor de los escenarios para los acreedores” y detalló que, bajo esa modalidad, “el 87% de la masa de acreedores no cobraría nada; productores y empresas que prestaban servicios a Sancor no cobrarían absolutamente nada”.
Frente a la parálisis de las autoridades comerciales, el consorcio de damnificados sumó adhesiones institucionales y estructuró un programa alternativo de salvataje para reactivar las plantas fabriles. Al respecto, Regali ponderó el crecimiento del espacio y precisó que “representábamos a 460 acreedores y hoy representamos a 1.066 acreedores”.
Finalmente, el sector damnificado mantiene altas expectativas respecto a la intervención de las máximas instancias del Poder Judicial de la provincia para encauzar el controvertido expediente comercial. “Viene muy confundido todo esto, viene muy manoseado”, concluyó Regali, matizando que, si bien aguardan una resolución favorable de la Corte, “nosotros creemos en un camino, pero tampoco creemos que somos los dueños de la verdad”.





