María Belén Genga, una de las sobrevivientes de la tragedia de Monticas, murió luego de permanecer durante casi una década con graves secuelas de salud provocadas por el siniestro vial ocurrido el 24 de febrero de 2017 en la Ruta Nacional 33.
La mujer, de 49 años y oriunda de San José de la Esquina, había quedado en un estado irreversible tras el choque frontal entre dos colectivos de la empresa Monticas ocurrido a la altura del kilómetro 779, en el tramo que une las localidades de Pérez y Zavalla. El hecho dejó un saldo de 13 personas fallecidas y más de 30 heridos.
Genga viajaba aquel día desde San José de la Esquina hacia Casilda. Tras trasladarse en un remís, abordó uno de los colectivos involucrados en el accidente para continuar su recorrido. La falta de respuestas a los llamados de sus allegados encendió la alarma y permitió advertir que podía encontrarse entre los pasajeros afectados.
Luego del impacto, fue trasladada de urgencia con múltiples traumatismos y un estado crítico. Si bien los médicos lograron salvarle la vida, las lesiones provocaron daños irreversibles y quedó postrada durante años en un estado vegetativo permanente, con un complejo esquema de atención domiciliaria.
Antes del accidente, María Belén llevaba una vida vinculada al arte, la espiritualidad y la enseñanza. Era artesana y profesora de yoga y danzas árabes, actividades que combinaba con experiencias en el exterior y proyectos personales, entre ellos un viaje de formación a India que debía realizar poco después del choque.
Una lucha familiar de años
Durante todo este tiempo, su familia atravesó una extensa lucha para garantizar la continuidad de sus cuidados médicos y sostener la atención necesaria para su tratamiento. En los últimos años también realizaron reclamos vinculados a la cobertura de la internación domiciliaria y a las responsabilidades derivadas del accidente.
Paralelamente, avanzaron distintas acciones judiciales para exigir que las empresas involucradas y las aseguradoras afrontaran los costos asociados a las consecuencias del siniestro.
Una tragedia que quedó sin condenas penales
La muerte de Genga vuelve a poner en agenda la tragedia de Monticas, uno de los hechos viales más graves de la historia reciente de la región.
El choque ocurrió en la mañana del 24 de febrero de 2017, cuando dos colectivos de la misma empresa impactaron de frente en la Ruta Nacional 33. Con el paso del tiempo, informes de organismos de control revelaron irregularidades vinculadas al funcionamiento de la prestataria, entre ellas problemas relacionados con mantenimiento y seguridad.
Sin embargo, la causa penal terminó sin condenas de prisión efectiva para los responsables. En diciembre de 2024, la Justicia santafesina aprobó una suspensión del juicio a prueba para los diez imputados, con medidas que incluyeron resarcimientos económicos, donaciones a organizaciones y restricciones para ejercer cargos en empresas de transporte.






