Los docentes universitarios realizarán este miércoles un paro de 24 horas en todo el país en reclamo de la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y de una recomposición de los salarios. La protesta tendrá continuidad desde el 18 de agosto, cuando está prevista una semana de paro en las universidades nacionales.
La medida también estará acompañada por acciones vinculadas con el sistema científico y tecnológico, en un contexto que los gremios consideran crítico por la pérdida del poder adquisitivo y la falta de cumplimiento de las normas aprobadas por el Congreso.
En diálogo con EME, Oscar Vallejos, secretario general de ADUL y secretario adjunto de CONADU Histórica, cuestionó especialmente que el Gobierno nacional haya convocado a una reunión paritaria recién para septiembre.
Reclamo salarial y una paritaria que llega tarde
Vallejos señaló que la convocatoria oficial para el 1 de septiembre implica, en los hechos, que los docentes universitarios no tendrán actualización salarial durante julio y agosto.
“La novedad de ayer es que el gobierno primero publica en medios, en redes, una convocatoria paritaria que no nos había llegado a nosotros. Y después de esa comunicación llegó a los correos institucionales la convocatoria para el 1 de septiembre”, explicó.
Para el dirigente, la demora resulta inadmisible frente al deterioro del poder adquisitivo. Según los cálculos realizados por el sector, a julio los salarios docentes deberían haber recibido una actualización del 28,5%.

“La diferencia que nosotros hemos calculado a julio, que es después de conocido el fallo de la Corte Suprema dejando firme la cautelar, es que nos tenía que liquidar con el salario de julio un 28,5% de incremento”, sostuvo.
Además, advirtió que en octubre se cumplirá un año desde la sanción de la Ley de Financiamiento Universitario y, según su interpretación, también un año de incumplimiento por parte del Gobierno nacional.
La ley de financiamiento y el fallo de la Corte Suprema
Vallejos también cuestionó el acuerdo marco firmado el 10 de julio, que contemplaba un incremento del 20% para las universidades nacionales y una partida de $50.000 millones destinada a hospitales universitarios.
“Se firmó ese acuerdo marco el 10 de julio que nosotros como CONADU Histórica no hemos tenido autorización de nuestras bases para firmar. Y en ese acuerdo marco estaba previsto un 20% para las universidades nacionales y 50.000 millones para los hospitales universitarios. Nada de eso llegó”, afirmó.
El dirigente destacó además el fallo de la Corte Suprema que dejó firme la medida cautelar relacionada con la Ley de Financiamiento Universitario.
Según explicó, la cautelar no implica la aplicación integral de toda la ley mientras continúe la discusión judicial, pero sí obliga al cumplimiento de dos artículos considerados centrales: uno referido a la actualización salarial y otro relacionado con las becas estudiantiles.
“El 5 es sobre actualización salarial y el 6 sobre las actualizaciones de las becas”, detalló.
Sin embargo, Vallejos aseguró que tampoco se concretó la actualización del 20% prevista para las becas Manuel Belgrano.
“Ese incremento del 20% tampoco les llegó a ellos. Entonces, bueno, el gobierno miente, incumple, y espera que nosotros nos atengamos a los requerimientos que el gobierno hace, que es que no hagamos medidas de fuerza. Y eso es imposible”, afirmó.
Salarios que no alcanzan para vivir en Santa Fe
El reclamo salarial también está vinculado con el costo de vida que enfrentan los trabajadores universitarios.
Vallejos señaló que un docente con dedicación exclusiva percibe actualmente poco más de $1,5 millones, mientras que un alquiler económico en la ciudad de Santa Fe puede representar entre $600.000 y $800.000 mensuales.
“Un docente que cobra un cargo exclusivo cobra apenas un poco más de 1.500.000 pesos, y alguien que recién se inicia está pagando de alquiler entre 600 y 800 mil pesos un alquiler barato en Santa Fe. Entonces ni siquiera puede arrancar para pagar el alquiler”, cuestionó.
Para el dirigente, la pérdida salarial no solo afecta a quienes trabajan en las universidades, sino que también condiciona el funcionamiento del sistema educativo superior y la posibilidad de sostener una carrera docente.
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Preocupación por el desgranamiento estudiantil
Otro de los puntos que genera preocupación en el ámbito universitario es la disminución de la cantidad de estudiantes que concurren a las aulas.
Vallejos relató una situación que observó personalmente al comenzar sus clases en la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas.
“Generalmente tengo 80 estudiantes más o menos en el aula y ayer había 60 inscriptos, y había unos 50 estudiantes. Entonces hay unos 30 de diferencia”, señaló.
Según interpretó, detrás de esa reducción pueden encontrarse las dificultades económicas de las familias, el conflicto universitario y las dificultades que tienen muchos estudiantes para sostener sus estudios.
“Lo que nosotros suponemos es que las malas condiciones económicas y las situaciones de los padres y el conflicto desalientan la presencia de los estudiantes en la universidad. Y eso es un desastre como país”, sostuvo.
Una semana de paro desde el 18 de agosto
Después de la jornada de 24 horas prevista para este miércoles, los docentes universitarios profundizarán las medidas desde el 18 de agosto con una semana de paro.
Vallejos explicó que durante esa semana la medida será exclusivamente docente, mientras que los trabajadores no docentes no realizarán un paro.
Dentro del sector, además, existe un debate respecto de la posibilidad de avanzar hacia una huelga por tiempo indeterminado.
“El otro debate que hay dentro de la universidad es que muchos docentes piensan que hay que ir a un paro por tiempo indeterminado”, contó.
Sin embargo, sostuvo que hasta el momento continúa siendo mayoritaria la postura de quienes consideran que una medida de esas características podría terminar afectando directamente a los estudiantes.
“Hasta ahora siguen siendo mayoría quienes pensamos que no se puede ir a un paro por tiempo indeterminado porque eso es cerrar la universidad y los estudiantes quedan afuera”, explicó.
De todos modos, reconoció que el deterioro salarial genera cada vez mayor malestar entre los trabajadores.
“El sentir del maltrato y la desesperación económica hacen que muchos docentes cada vez más piensen que haya que hacer un paro total de la asignatura”, afirmó.
El reclamo también alcanza al sistema científico
La jornada de este miércoles estará acompañada por una protesta vinculada con el sistema de ciencia y tecnología.
En Santa Fe, docentes y trabajadores del sector científico preparan una acción de visibilización en la zona de Boulevard y Güemes. A nivel nacional, está prevista una concentración en Buenos Aires.
Vallejos cuestionó además la situación de los trabajadores vinculados al CONICET y denunció que alrededor de 400 investigadores con becas posdoctorales quedaron fuera del sistema.
“Mañana el gran tema es el sistema de ciencia y tecnología”, explicó. “Hubo 400 despidos en el CONICET. El gobierno no dice que son despidos, pero son despidos de gente que tenían becas de postdoctorales”, agregó.
El dirigente consideró que la salida de esos investigadores implica perder años de inversión en formación científica.
“Son 400 de los mejores, años de inversión en formar esos cuadros, y ahora quedan sin trabajo. Es un drama social porque el país se queda sin sus mejores cuadros”, sostuvo.
La situación de la UNL y el riesgo de perder estudiantes de otras provincias
Vallejos también puso el foco en el papel que cumple la Universidad Nacional del Litoral (UNL) para Santa Fe y otras provincias.
“La Universidad del Litoral juega un papel cultural y económico muy importante en Santa Fe, tiene esa larga trayectoria y es una buena universidad, atrae estudiantes de otros lados”, destacó.
En ese sentido, advirtió que las dificultades económicas y la falta de becas pueden limitar el acceso de estudiantes provenientes de otras regiones.
“Si los estudiantes de afuera no pueden venir, nosotros nos vamos a quedar simplemente con los estudiantes de Santa Fe”, alertó.
Como ejemplo, mencionó la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas, donde se dictan carreras vinculadas con el estudio de los ríos de llanura y que recibe estudiantes de distintas partes del país.
“Eso es posible si hay becas y si hay una posibilidad donde las familias puedan sostener a sus estudiantes”, remarcó.
Con el paro de 24 horas de este miércoles y la semana de medidas prevista desde el 18 de agosto, el conflicto universitario vuelve a profundizarse. El reclamo de los docentes se centra en la recuperación de los salarios, el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y la defensa del sistema educativo y científico nacional.






