Los siete cadetes de la Escuela Penitenciaria N.º 7 de Santa Fe fueron imputados este martes en el marco de una investigación por un presunto ataque contra un compañero dentro de la institución.
La audiencia se realizó durante la mañana y estuvo a cargo de la fiscal Jorgelina Moser Ferro, quien confirmó que la acusación contempla el delito de abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas y lesiones leves.
«Son 7 personas y es abuso sexual simple agravado por la participación de 2 o más personas y lesiones leves», explicó la fiscal en el móvil de EME.
Los acusados tienen entre 18 y 29 años, mientras que la persona denunciante tiene 19. Ninguno de los imputados registra antecedentes, según informó Moser Ferro.
Cómo habría ocurrido el ataque
De acuerdo con la investigación fiscal, el episodio se produjo cuando el joven ingresó a un cuarto de la Escuela Penitenciaria para cambiarse.
«El hecho se dio cuando este muchacho va al cuarto a cambiarse y ahí lo tiran al piso, lo empiezan a patear, a golpear, y posteriormente lo empiezan a manosear para bajarle los pantalones», relató la fiscal.
Moser Ferro aclaró que, para la configuración del delito de abuso sexual, no resulta necesario establecer una motivación específica por parte de los agresores.
«Simple, no requiere motivación. Con solo hecho el elemento subjetivo del tipo, con solo hecho de tocar, no importa si no hay consentimiento», sostuvo.
La fiscal indicó además que deberá profundizarse la investigación para determinar si existían situaciones de hostigamiento previas entre los involucrados. «Ahora lo tengo que entrevistar en fiscalía y voy a saber cómo era la situación», señaló.
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Cuatro imputados dijeron que no estaban en el lugar
Durante la audiencia, algunos de los acusados negaron haber participado del episodio.
«Los siete, no, cuatro dijeron que ellos no estuvieron», explicó Moser Ferro al ser consultada sobre las declaraciones realizadas por los imputados.
La investigación cuenta además con tres testigos, cuya información será incorporada al expediente para reconstruir lo ocurrido.
Consultada sobre la posibilidad de que el episodio haya formado parte de una práctica de iniciación dentro de la institución, la fiscal respondió que no lo considera un hecho aislado en ese sentido y señaló que, según lo relatado por la persona denunciante, se trataría de una práctica que era habitual.
«No, porque ya hacía bastante que estaban, pero se ve que era una práctica muy común», afirmó.
De todos modos, Moser Ferro aclaró que hasta el momento no están investigando otros casos similares. «Por lo menos no estamos trabajando ninguno», indicó.
Una denuncia que comenzó dentro de la institución
La causa se inició a partir de una denuncia realizada por autoridades del Servicio Penitenciario.
«No, la hace el subdirector del servicio penitenciario y de ahí la remiten a la policía, y la policía la comunica al 0800 del MPA», explicó la fiscal.
A partir de esa presentación, el Ministerio Público de la Acusación ordenó distintas medidas investigativas y la intervención de áreas especializadas de la Policía de Investigaciones.
La fiscal Moser Ferro aclaró que su intervención está concentrada específicamente en la investigación del presunto abuso sexual, mientras que eventuales responsabilidades institucionales son materia de análisis de otras áreas.
«Yo solamente investigo lo que es el abuso sexual», sostuvo.
La situación de los siete imputados
Los jóvenes permanecen detenidos desde el viernes, cuando fueron notificados de la investigación y quedaron a disposición de la Justicia.
La próxima instancia será la audiencia de prisión preventiva, prevista para este viernes. Allí se deberá determinar si los siete continúan privados de su libertad mientras avanza el proceso o si recuperan la libertad bajo las condiciones que eventualmente establezca la Justicia.
«Y ahora tenemos audiencia de prisión preventiva el día viernes y ahí se decidirá el juez o jueza que intervenga si siguen en libertad o no, pero el proceso sigue adelante», explicó Moser Ferro.
La fiscal reconoció que espera que los imputados continúen detenidos, aunque remarcó que esa decisión no depende del Ministerio Público de la Acusación.
«Espero que no, pero bueno, eso no es una decisión que depende de la fiscalía, sino del juez o la jueza interviniente», afirmó.
Una pena que podría alcanzar los 10 años
En cuanto a la eventual pena, la fiscal señaló que la acusación contempla, en principio, una escala de entre 3 y 10 años de prisión por el abuso, además de las lesiones.
La investigación continuará ahora con la incorporación de testimonios y otras medidas probatorias que permitan determinar con precisión la participación que tuvo cada uno de los siete imputados.
Por el momento, todos deberán afrontar el proceso judicial bajo la acusación de abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas y lesiones leves.






