El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, volvió a rechazar la posibilidad de celebrar elecciones mientras continúa la guerra contra Rusia y advirtió que llevar adelante un proceso electoral en las actuales condiciones podría tener consecuencias graves para la estabilidad del país.
Ucrania mantiene suspendidas las convocatorias electorales debido a la vigencia de la ley marcial, implementada tras el inicio de la invasión rusa en 2022. Bajo este régimen extraordinario, las autoridades priorizan la defensa territorial y concentran los recursos institucionales en el conflicto bélico.
El debate sobre la posibilidad de renovar las autoridades volvió a cobrar fuerza en las últimas semanas, en medio de distintos reclamos para que el país defina un calendario electoral.
“Sería un enorme riesgo”
Durante un encuentro con periodistas, Zelenski fue contundente al referirse a la posibilidad de realizar elecciones mientras continúan los combates.
“Pienso que en una guerra como esta, unas elecciones como tal son un enorme riesgo. Las elecciones en este momento serían un tsunami para el país, lo que dividirá a Ucrania”, sostuvo el mandatario.
En la misma línea, planteó que avanzar con una convocatoria electoral en plena guerra podría poner en riesgo la unidad nacional: “Si queremos destruir el país, entonces podemos avanzar hacia la celebración de elecciones en tiempos de guerra”, afirmó.
La posición de Zelenski se produce mientras Ucrania continúa enfrentando ataques rusos y busca sostener su estructura institucional en medio de un conflicto que se prolonga desde hace más de cuatro años.
Una sociedad mayoritariamente contraria a votar durante el conflicto
La discusión también tiene un fuerte componente social. De acuerdo con mediciones del Instituto de Sociología de Kiev, solamente el 15% de los ciudadanos considera conveniente celebrar elecciones antes de que finalicen las hostilidades.
De esta manera, la postura expresada por el Ejecutivo coincide con una amplia mayoría de la población que, según esos datos, considera que la prioridad debe continuar siendo la situación bélica y no la organización de una elección.
Zelenski, que llegó a la presidencia tras ganar las elecciones de 2019, enfrenta así un escenario en el que cualquier decisión sobre el futuro electoral de Ucrania permanece estrechamente vinculada al desarrollo de la guerra y a las condiciones de seguridad del país.





