Escoltado por los ministros de su gabinete, el Presidente de la Nación anunció un Decreto y un proyecto de Ley para frenar la intención de empresas extranjeras de explotar recursos sin autorización del país. Además anunció que destinará recursos de Defensa para montar una Base Naval que será la más grande del Polo Sur.
Javier Milei inició su mensaje por Cadena Nacional reiterando el posicionamiento de Argentina respecto a la soberanía sobre Malvinas, un derecho imprescriptible que la convierten en una causa nacional.
Además mencionó indirectamente al referéndum que el Reino Unido realizó entre los habitantes de las islas, soslayando su importancia ya que consideró a los isleños como una población implantada en un territorio usurpado, por lo que consideró que no tienen autodeterinación.
En el relato, el presidente mencionó que el Gobierno ha impulsado el reclamo con 18 resoluciones en apoyo, presentando más de 60 propuestas diplomáticas.
Hizo referencia expresa a los dichos del presidente Trump, sobre la posibilidad de revisar la posición de Estados Unidos respecto al tema.
Además dedicó un párrafo al Reino Unido con una referencia muy dura: “Argentina no está afectada por la inmigración descontrolada y se ha convertido en un país seguro y atractivo para las empresas, mientras el Reino Unido recorre un camino de declive”.
Ya en referencia al tema central de la Cadena Nacional, se hace mención a que desde hace 50 años las Naciones Unidas solicitaron a ambos países en conflicto no hacer explotación de recursos de manera unilateral.
El presidente dijo que la soberanía argentina está en peligro, en relación a “el proyecto Sea Lion implica algo especialmente grave que no había sucedido nunca: la extracción de un recurso no renovable que pertenece a los argentinos”. “Si no actuamos, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar”, enfatizó.
En ese sentido el presidente agregó que Cancillería envió más de 180 notas desalentando a empresas que pretendían extraer recursos naturales que le pertenecen a nuestro país. Explicó que prepara un Decreto de Necesidad y Urgencia y un Proyecto de Ley de Soberanía Nacional para acelerar los procedimientos sansionatorios a los que lleven adelante esas actividades y sus accionistas y proveedores.
Además enviará al Congreso un proyecto para ampliar los recursos del ministerio de defensa que se destinarán para montar una Base Naval en Tierra del Fuego, que sería la más grande del polo sur. Y conformará el Consejo de Seguridad Nacional que integrarán Cancillería, Defensa y Economía.
Si es necesario, el presidente dijo que se aplicará el Juicio en Ausencia cuando corresponda
Finalmente y sorpresivamente, ya que no es su estilo, Milei invitó a toda la dirigencia política. Social y económica a unirse en el reclamo. “Malvinas no pertenece a un gobierno ni a un partido político. Es una causa nacional”, aseguró. Y pidió a los países amigos a defender los intereses argentinos sobre un territorio que nos fue arrebatado.
¿Cuáles son las actividades petroleras que cuestiona el gobierno?
El conflicto por el petróleo offshore en las Islas Malvinas escaló debido al avance del mega proyecto Sea Lion (León Marino), considerado uno de los mayores yacimientos de crudo sin explotar del mundo.
El epicentro del litigio radica en que el Reino Unido y el gobierno local de las islas otorgaron licencias comerciales unilaterales sobre un área que la República Argentina reclama como parte de su plataforma continental soberana.
El proyecto se localiza en la Cuenca Malvinas Norte, a unos 220 kilómetros al norte del archipiélago. Está liderado por la petrolera israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration.
Las empresas proyectan iniciar las perforaciones a principios de 2027 para extraer el primer barril de crudo en 2028. Planean una extracción inicial de 55.000 barriles diarios, con el objetivo a largo plazo de escalar la producción mediante unidades flotantes de almacenamiento (FPSO) hasta alcanzar los 180.000 barriles hacia fines de 2030.
Toda actividad hidrocarburífera en la zona es enérgicamente rechazada por Argentina, que la califica de «ilegal y unilateral» por violar las resoluciones de descolonización de la ONU.





