Un joven de 18 años quedó en prisión preventiva en el marco de una investigación por el robo de un teléfono celular cometido con un arma blanca en la ciudad de San Cristóbal.
La medida cautelar fue ordenada por el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Juan Gabriel Peralta, durante una audiencia realizada en los tribunales de esa ciudad. La resolución fue dictada de manera oral y la prisión preventiva se mantendrá por el plazo de ley.
La investigación está a cargo de la fiscal Hemilce Fissore, quien había solicitado que el imputado, identificado por sus iniciales NTZ, permanezca privado de su libertad mientras avanza el proceso judicial.
El robo ocurrió durante la madrugada
De acuerdo con la acusación presentada por la Fiscalía, el hecho ocurrió alrededor de las 3:30 de la madrugada del domingo 23 de agosto, en inmediaciones de Maipú y bulevar Hipólito Yrigoyen, en San Cristóbal.
Según relató Fissore durante la audiencia, el joven “con pleno conocimiento y voluntad de lo que estaba haciendo, interceptó a un adolescente y le sustrajo violentamente su teléfono celular”.
La fiscal sostuvo que, para concretar el robo, el imputado empujó a la víctima y provocó que cayera al suelo. Luego, mediante la exhibición de un hierro tipo “chuza”, se apoderó del teléfono celular y escapó del lugar.
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Los motivos para mantenerlo detenido
Al fundamentar el pedido de prisión preventiva, la Fiscalía planteó la existencia de elementos que permitirían sostener, con el grado de probabilidad requerido en esta etapa del proceso, la participación del joven en el hecho investigado.
Fissore señaló que el juez Peralta consideró que existen elementos de convicción suficientes para sostener la autoría atribuida al imputado.
Otro de los aspectos analizados durante la audiencia fue la expectativa de pena. Según explicó la fiscal, el magistrado entendió que, de acuerdo con la calificación legal escogida por la Fiscalía, una eventual condena sería de cumplimiento efectivo.
Además, se valoró la existencia de riesgos procesales. En particular, la posibilidad de que el imputado, en caso de recuperar la libertad, pudiera amedrentar a la víctima o a testigos vinculados con la investigación.
Robo calificado
El joven de 18 años quedó imputado como presunto autor del delito de robo calificado por el uso de arma.
La investigación continuará mientras permanece vigente la prisión preventiva dispuesta por la Justicia.





