La investigación por la muerte de Omar Bonacci, de 72 años, sumó un dato relevante tras la realización de la necropsia en la morgue judicial de Santa Fe. El examen no permitió establecer, por el momento, una relación directa entre la pelea ocurrida en Santo Tomé y el fallecimiento del hombre.
Por disposición de la Fiscalía de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación (MPA), los médicos forenses analizaron el cuerpo y no encontraron sangre dentro del cerebro ni lesiones en la columna cervical que permitan atribuir de manera inmediata la muerte a un traumatismo provocado por la caída.
Sin embargo, el resultado no descarta una posible relación entre la agresión y el fallecimiento. Para avanzar en esa determinación, los investigadores aguardan estudios complementarios que permitan establecer con mayor precisión la causa de la muerte.
Qué falta determinar sobre la causa de muerte
Los profesionales solicitaron un estudio anatomopatológico para profundizar el análisis. Los resultados podrían demorar entre 30 y 45 días y serán importantes para establecer si existió una vinculación entre el episodio ocurrido en la vía pública y la muerte de Bonacci.
Hasta el momento, la necropsia no identificó lesiones intracraneales ni cervicales evidentes que expliquen el fallecimiento como consecuencia directa de la caída.
La Fiscalía deberá evaluar los resultados de los estudios pendientes junto con el resto de las pruebas reunidas para determinar cómo ocurrió la muerte y qué responsabilidad penal podría corresponder.
Una discusión tras un choque terminó en tragedia
El episodio ocurrió el lunes por la noche sobre avenida 7 de Marzo al 2300, entre Moreno y Castelli, en la ciudad de Santo Tomé.
De acuerdo con la reconstrucción inicial, un automóvil conducido por Bonacci y una motocicleta protagonizaron un choque sin personas lesionadas. Tras el impacto, se inició una discusión entre ambos conductores que escaló hasta convertirse en una agresión física.
Durante el enfrentamiento, Bonacci recibió un golpe y cayó sobre el pavimento. Poco después, falleció.
El motociclista, un hombre de 35 años, fue aprehendido por la Policía y quedó a disposición de la Justicia.
La calificación penal sigue bajo análisis
En una primera instancia, la causa fue encuadrada como un posible homicidio preterintencional, una figura que contempla situaciones en las que una persona tiene intención de causar una lesión, pero termina provocando una muerte sin que ese resultado haya sido buscado.
No obstante, la calificación podría modificarse a medida que avance la investigación. La determinación de la causa de muerte y la eventual existencia de un vínculo causal con la agresión serán elementos centrales para definir cómo continuará el proceso.
Por ahora, la Fiscalía aguarda los estudios anatomopatológicos antes de adoptar una definición sobre la atribución delictiva correspondiente.





