La Villa Suramericana de Santa Fe continúa aprovechando su infraestructura después de los Juegos Suramericanos 2026. Desde el cierre de la competencia, el pasado 26 de septiembre, más de 5.200 personas utilizaron las instalaciones construidas por el Gobierno provincial, que ahora reciben actividades deportivas y educativas.
Los primeros en ocupar el complejo fueron 3.200 jóvenes de los 19 departamentos santafesinos, que participaron de las finales provinciales de Santa Fe en Movimiento. Posteriormente, llegaron las delegaciones de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) para disputar sus Juegos Deportivos, desarrollados del 6 al 11 de octubre.
El encuentro universitario reunió a más de 2.000 estudiantes, docentes y colaboradores de 30 facultades regionales, provenientes de 12 provincias, entre ellos cerca de 1.800 competidores. Gracias a la disponibilidad de las instalaciones, Santa Fe pudo albergar por primera vez esta competencia nacional.
La experiencia de alojarse donde estuvieron los atletas suramericanos
Para los universitarios, uno de los principales atractivos fue compartir los espacios que días antes habían utilizado deportistas de alto rendimiento. “Para mí es una locura poder estar compartiendo un espacio donde estuvo un deportista de alto rendimiento”, expresó Milagros Rojas, de Buenos Aires, quien también destacó la posibilidad de conocer estudiantes de distintas provincias.
La convivencia fue otro de los aspectos valorados. Alan Benítez, de Entre Ríos, resaltó los vínculos que se generaron entre alumnos de diferentes facultades, mientras que Federico Vivero, de Neuquén, calificó las instalaciones con “diez puntos”.
Un legado que comienza a tener nuevos usos
La Villa forma parte de las obras realizadas para los XIII Juegos Suramericanos, en el marco de una inversión provincial global superior a los 90 millones de dólares, que incluyó financiamiento de CAF y aportes del Tesoro santafesino.
Su utilización inmediata para encuentros provinciales y nacionales representa uno de los primeros resultados del legado de Santa Fe 2026, al permitir que la infraestructura continúe al servicio de actividades deportivas y educativas mientras se proyecta su destino definitivo como espacio residencial.






