La situación de salud del papa León XIV, tras la intervención quirúrgica en la que se le habría extirpado una lesión pulmonar, volvió a poner en agenda las características del cáncer de pulmón, los métodos para detectarlo y las posibilidades de tratamiento. Aunque la información sobre el cuadro del Pontífice es limitada, el caso abre interrogantes sobre cómo se determina la gravedad de esta enfermedad y qué avances ofrece actualmente la medicina.
Jorge Hidalgo, coordinador de la Unidad Funcional de Oncología Pulmonar del Centro Oncológico de Integración Regional (COIR), en Mendoza, explicó en EME que para evaluar un caso de estas características es indispensable contar con los resultados de los estudios médicos. El especialista aclaró que sus consideraciones son generales y que no es posible realizar una valoración clínica sobre el Papa a partir de los datos difundidos públicamente.
“Como siempre hablamos de la patología, no hablamos de personas, y menos en este caso donde la información lógicamente es la que solamente deja saber el Vaticano”, señaló.
Qué estudios permiten conocer el pronóstico
La extirpación de una lesión pulmonar no alcanza, por sí sola, para determinar la evolución de un paciente. Según Hidalgo, es necesario conocer la extensión de la enfermedad y analizar las características del tejido extraído.
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Los estudios de extensión permiten establecer si el tumor está localizado o si existen indicios de que se haya diseminado hacia otras zonas del cuerpo. A su vez, los análisis de la biopsia y los biomarcadores ayudan a identificar el comportamiento biológico de la lesión y las alternativas terapéuticas disponibles.
“Para poder hablar sobre cualquier persona que tuviera este diagnóstico, tenemos que tener estos estudios que se llaman estudios de extensión de la enfermedad”, explicó.
El médico indicó que la cirugía puede tener una finalidad diagnóstica, cuando se necesita obtener una muestra para confirmar el diagnóstico, o una intención curativa, cuando la lesión puede extirparse con ese objetivo. Sin los resultados correspondientes, advirtió, no es posible establecer un pronóstico ni determinar qué tratamientos podrían necesitarse después de la intervención.
El cáncer de pulmón también puede aparecer en personas no fumadoras
Aunque el tabaquismo continúa siendo el principal factor de riesgo, Hidalgo advirtió que también se registran diagnósticos en personas que nunca fumaron.
“Históricamente casi el 90%, 87% de los casos estaban ligados al tabaquismo”, afirmó. Sin embargo, explicó que el desarrollo de la enfermedad también puede relacionarse con antecedentes personales, factores genéticos y cambios epigenéticos, vinculados con la interacción entre los genes y el entorno.
El especialista mencionó además la contaminación ambiental y los gases de combustión entre los factores que pueden tener incidencia, aunque aclaró que su contribución es menor en comparación con otros riesgos.
En algunas poblaciones asiáticas, detalló, las personas que nunca fumaron representan entre el 15% y el 20% de los casos. Se trata de una tendencia que refuerza la importancia de investigar la enfermedad más allá de los antecedentes de consumo de tabaco.
Detección temprana: una enfermedad que puede no dar síntomas
Uno de los desafíos del cáncer de pulmón es que las lesiones pequeñas pueden no provocar síntomas. Por eso, en algunos casos, los nódulos se descubren de manera incidental durante estudios realizados por otras afecciones respiratorias.
Hidalgo explicó que existen estrategias de detección precoz mediante tomografías de baja dosis, especialmente destinadas a personas con antecedentes importantes de tabaquismo y determinadas características de edad y riesgo.
Una vez detectado un nódulo, su seguimiento depende de la forma, el tamaño y otras características que se observan en las imágenes. Según el especialista, pueden presentarse como lesiones con apariencia de vidrio esmerilado, con componentes parcialmente sólidos o como nódulos sólidos, lo que modifica la evaluación médica.
El oncólogo también destacó el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial para analizar imágenes pulmonares. Como ejemplo, mencionó una investigación del Instituto de Tecnología de Massachusetts y la Universidad de Hong Kong, en la que se utilizaron sistemas de aprendizaje profundo para evaluar estudios de más de 28.000 personas.
Estas tecnologías pueden ayudar a identificar lesiones y mejorar la interpretación de las imágenes, aunque la evaluación clínica y los estudios complementarios siguen siendo fundamentales para establecer un diagnóstico.
Los avances que cambiaron las posibilidades de tratamiento
El cáncer de pulmón es una de las enfermedades oncológicas en las que se produjeron avances importantes en las últimas décadas. Hidalgo destacó el desarrollo de la medicina de precisión, que permite seleccionar tratamientos según las características biológicas y genéticas de cada tumor.
“Es uno de los ejemplos donde justamente es una patología que se destaca sobre otras patologías oncológicas en la existencia de nuevas opciones de tratamiento y nuevos abordajes de lo que se llama medicina de precisión individualizada o personalizada”, sostuvo.
Entre las alternativas disponibles mencionó las terapias dirigidas, que actúan sobre alteraciones específicas del tumor y requieren estudios genéticos o genómicos del tejido extraído. También destacó la inmunoterapia, que estimula la respuesta del sistema inmunitario para combatir la enfermedad y que puede utilizarse sola o en combinación con otros tratamientos.
Según explicó, aproximadamente uno de cada cuatro pacientes podría tener la posibilidad de recibir un tratamiento específico en función de determinadas alteraciones genéticas. Además, señaló que, en algunos grupos de pacientes con enfermedad avanzada y características moleculares particulares, más de la mitad puede continuar con vida siete años después del diagnóstico.
Los resultados, aclaró, varían según el tipo de tumor y las características de cada paciente. No obstante, estos avances ampliaron las alternativas terapéuticas y mejoraron las perspectivas de supervivencia y calidad de vida en determinados casos.
La recuperación después de una cirugía pulmonar
La evolución tras una intervención depende de varios factores: la edad, el estado general, la función respiratoria, la presencia de otras enfermedades y el tipo de procedimiento realizado.
Hidalgo explicó que existen técnicas mínimamente invasivas, algunas con asistencia robótica, y otras cirugías de mayor complejidad. En términos generales, cuanto menos invasiva es la intervención, más rápida puede ser la recuperación, aunque los tiempos varían en cada caso.
Consultado sobre la posibilidad de que el Papa viaje después de la operación, el especialista señaló que no se puede establecer una recomendación sin conocer los detalles de la cirugía y la evolución clínica.
Los informes sobre la recuperación y la movilidad del Pontífice aportan información sobre su estado general, pero no permiten determinar por sí solos cuándo estaría en condiciones de realizar desplazamientos prolongados o afrontar otras exigencias físicas.
El caso de León XIV volvió a poner el foco en una enfermedad compleja, cuyo pronóstico depende de múltiples variables. Para Hidalgo, la detección temprana, la prevención del tabaquismo y el acceso a tratamientos cada vez más personalizados son herramientas centrales para mejorar la atención de los pacientes.






