La Cámara de Diputados de Santa Fe dio media sanción a una reforma del Registro Provincial de Personas Obligadas Alimentarias, con el objetivo de mejorar los controles y establecer consecuencias concretas para quienes incumplen con el pago de la cuota alimentaria.
La iniciativa reunió propuestas de distintos bloques legislativos y aportes del Poder Ejecutivo. Tras la aprobación, la diputada socialista Lionella Cattalini destacó el avance y sostuvo: “Dimos un paso importante para que se cumpla la cuota alimentaria en Santa Fe”.
Durante el debate, la legisladora remarcó que el reconocimiento judicial de un derecho no alcanza si después no se garantiza su cumplimiento. En ese sentido, citó datos de UNICEF según los cuales el 56% de las mujeres que no conviven con los padres de sus hijos no recibe la cuota alimentaria, mientras que el 68% la percibe de manera irregular.
Un registro digital y nuevas restricciones para los deudores
La reforma actualiza el registro existente y establece que pasará a depender del Poder Ejecutivo provincial. A través de un sistema digital, gratuito e interoperable, reunirá información sobre las personas obligadas a pagar alimentos y permitirá consultar su situación de cumplimiento.
Además, incorporará una sección específica para quienes sean declarados deudores morosos. El objetivo es que la Justicia y los organismos públicos dispongan de datos actualizados, sin que las familias deban realizar múltiples trámites para obtener información sobre quienes tienen la obligación de pagar.
Entre las consecuencias previstas para las personas incluidas como deudoras morosas se encuentran las restricciones para ser candidatas a cargos electivos, cobrar premios de juegos de azar e ingresar a estadios de fútbol de primera división. La reforma también contempla otras limitaciones vinculadas con trámites y beneficios públicos.
“Detrás de cada cuota que no se paga hay derechos que quedan sin cubrir”
Cattalini sostuvo que las deudas alimentarias tienen consecuencias directas en la vida cotidiana de niñas, niños y adolescentes, porque afectan el acceso a necesidades básicas.
“Estamos hablando de deudas que no son como cualquier otra. Detrás de cada cuota que no se paga hay derechos que quedan sin cubrir: la vivienda, el transporte, la educación o algo tan básico como unas zapatillas”, expresó.
La diputada también destacó el trabajo conjunto entre los distintos sectores políticos para avanzar con la propuesta y señaló las dificultades que enfrentan muchas familias para conocer los ingresos o la situación laboral de quienes deben pagar la cuota.
“La obligación alimentaria no es un chiste. No podemos dejar solas a las familias, que muchas veces tienen que averiguar por su cuenta dónde trabaja una persona o cuánto gana para conseguir que sus hijos reciban lo que les corresponde”, afirmó.
Finalmente, la legisladora sostuvo que la reforma busca fortalecer la protección de los derechos de las infancias y mejorar las respuestas institucionales ante los incumplimientos. “La cuota alimentaria no es una ayuda ni una concesión: es un derecho y una obligación que se tiene que cumplir”, concluyó.
Con la media sanción de Diputados, la iniciativa deberá continuar su trámite legislativo en el Senado provincial.





