La ciudad de Santa Fe comenzó a acondicionar un centro de asistencia integral en el acceso a Alto Verde para alojar, si fuera necesario, a familias de la Vuelta del Paraguayo ante una eventual crecida del río Paraná. El dispositivo contempla la instalación de hasta 87 módulos habitacionales, con servicios básicos, sanitarios, iluminación, seguridad y espacios para actividades comunitarias.
En diálogo con EME, el coordinador de Gabinete municipal, Víctor Hadad, explicó que la decisión responde a una política de prevención frente a los antecedentes de inundaciones que registra la ciudad. Según detalló, desde 1980 se produjeron 21 crecidas del Paraná que superaron los 5,30 metros, a las que se suman la inundación del río Salado de 2003 y la provocada por las lluvias en 2007.
“Si nos preocupa el presente y el futuro, buscamos siempre respuestas en el ayer”, sostuvo el funcionario, quien indicó que la preparación ante estos escenarios es una prioridad desde el inicio de la actual gestión municipal.
Qué dicen los pronósticos del río Paraná
Hadad señaló que el municipio mantiene un seguimiento permanente de los informes del Instituto Nacional del Agua, que emite dos pronósticos semanales sobre la evolución del río.
De acuerdo con el reporte que citó, para fines de octubre se esperaba una altura cercana a los 4,70 metros en Santa Fe. Esa marca se encuentra por debajo de los 5,30 metros establecidos como nivel de alerta y de los 5,70 metros correspondientes al nivel de evacuación.
El funcionario aclaró que se trata de estimaciones sujetas a cambios, en función de las lluvias en Brasil, el comportamiento de la represa de Itaipú y la evolución de la cuenca. También indicó que, al momento de la entrevista, el río ya mostraba una tendencia descendente en nueve localidades argentinas.
“Estamos trabajando en forma preventiva. No sabemos si va a ser necesario, pero, en caso de ser necesario, ya tenemos lugar”, remarcó.
Cómo serán los módulos habitacionales
La primera etapa contempla el armado de 27 módulos durante esta semana. El predio cuenta con espacio para instalar 87 unidades y, según explicó Hadad, en un plazo de 15 días podrían llegar a montarse alrededor de 60 si las condiciones del río lo requieren.
Las viviendas son prefabricadas, construidas en madera y elevadas sobre 15 pilotes, una estructura que permite aislarlas de la humedad del suelo y adaptarlas a terrenos que no estén completamente nivelados.
Cada módulo incluye un kit eléctrico con tablero, disyuntor, llave térmica e iluminación central. Hadad aclaró que la instalación no está preparada para soportar el consumo de un aire acondicionado, aunque sí permite conectar elementos como una heladera y luminarias.
El predio ya cuenta con cerco perimetral, iluminación, cámaras de monitoreo y trabajos de conexión a los servicios de electricidad y agua. Además, se prevé incorporar módulos sanitarios con baños y duchas.
La iniciativa se desarrolla con la participación de la asociación civil Techo, organización que trabaja en la construcción de soluciones habitacionales en distintos países de América Latina.
A quiénes asistirán y cómo se organizarán las evacuaciones
El municipio tiene identificados actualmente a 18 grupos familiares de la Vuelta del Paraguayo que podrían verse afectados si el nivel del río genera dificultades en sus viviendas. Hadad explicó que algunas familias podrían alojarse con parientes, mientras que otras tendrían la posibilidad de recurrir al centro de asistencia.
El objetivo es que quienes deban dejar sus hogares cuenten con un lugar seguro, sin necesidad de instalarse a la vera de la ruta nacional 168.
“Se va a hacer todo lo posible porque no vamos a permitir que los vecinos se instalen sobre la vera de la Ruta 168”, afirmó el coordinador de Gabinete. Explicó que la medida apunta especialmente a proteger a los niños y evitar situaciones de riesgo vinculadas al tránsito.
El espacio también tendrá un sistema de recolección de residuos y se organizarán talleres culturales y rutinas cotidianas para que las familias puedan mantener sus actividades durante una eventual permanencia.
Hadad precisó que las decisiones de evacuación se tomarán de manera coordinada entre el municipio, el área de Protección Civil provincial y las fuerzas de seguridad. En esos casos, sostuvo, la prioridad será preservar la integridad de las personas, incluso cuando exista resistencia a abandonar las viviendas.
Por el momento, el operativo continúa como una medida preventiva. La cantidad de módulos que finalmente se habiliten dependerá de la evolución del Paraná y de las próximas actualizaciones de los pronósticos hidrológicos.





