El consumo masivo volvió a mostrar señales de retracción en septiembre. Según un relevamiento de la consultora Scentia, las ventas disminuyeron un 1% frente a agosto y registraron una caída interanual del 1,2%. De esta manera, el acumulado de los primeros nueve meses de 2026 quedó un 2,7% por debajo del mismo período de 2025.
El informe también señaló que el nivel de consumo se encuentra 16 puntos porcentuales por debajo del registrado en enero de 2023, lo que refleja las dificultades que todavía enfrenta el mercado interno.
La contracción se manifestó en distintos canales comerciales, aunque con diferencias entre los segmentos. Mientras los supermercados y mayoristas registraron retrocesos mensuales, las farmacias y los kioscos mostraron variaciones positivas respecto de agosto.
Qué pasó con las ventas en cada canal
En septiembre, los mayoristas encabezaron las caídas mensuales, con una baja del 6,7%. Les siguieron los supermercados, con un retroceso del 5,3%; el comercio electrónico, con una disminución del 3,9%; y los autoservicios independientes, con una caída del 1,8%.
En sentido contrario, los kioscos y canales tradicionales registraron un crecimiento mensual del 2,3%, mientras que las farmacias avanzaron un 2%.
Sin embargo, al observar el acumulado de enero a septiembre, el comercio electrónico se destacó con una suba del 35,3%. Las farmacias también mostraron un resultado positivo, con un incremento del 1%.
El resto de los canales cerró el período con variaciones negativas: los supermercados cayeron un 3,8%; los mayoristas, un 3,2%; los autoservicios independientes, un 3,1%; y los kioscos, un 2,4%.
Los productos que más perdieron ventas
El análisis por categorías muestra que los artículos vinculados con la limpieza y el consumo cotidiano estuvieron entre los más afectados durante los primeros nueve meses del año.
Los productos de limpieza de ropa y hogar registraron una caída acumulada del 6,4%, mientras que los perecederos retrocedieron un 6,2%. También disminuyeron las ventas de productos de desayuno y merienda, con una baja del 5,6%.
A esas categorías se sumaron los productos impulsivos, que cayeron un 3,1%; higiene y cosmética, con un retroceso del 2,1%; y bebidas sin alcohol, que descendieron un 1,4%.
En contraste, las bebidas alcohólicas mostraron un crecimiento del 3,5% en el acumulado anual, mientras que la categoría de alimentación registró una leve mejora del 0,1%.
Supermercados: bebidas sin alcohol y productos frescos, entre las mayores bajas
En los supermercados, las ventas acumularon una caída del 3,8% entre enero y septiembre de 2026, en comparación con el mismo período del año anterior.
Dentro de ese canal, las bebidas sin alcohol encabezaron los retrocesos, con una disminución del 9,2%. Les siguieron los productos perecederos, con una baja del 8,1%, y los artículos de desayuno y merienda, que retrocedieron un 4,6%.
También cayeron las ventas de bebidas alcohólicas, un 4,1%, y de productos de higiene y cosmética, un 3,7%. En tanto, limpieza de ropa y hogar registró una disminución del 1,2%; los productos impulsivos, del 0,5%; y alimentos, del 0,4%.
Alimentos no perecederos, entre los más afectados en supermercados y kioscos
Al considerar en conjunto supermercados y kioscos, el relevamiento mostró una contracción cercana al 3,2% frente al año anterior.
La mayor caída correspondió a los alimentos no perecederos, cuyas ventas retrocedieron un 10,5%. En segundo lugar quedaron las bebidas sin alcohol, con una baja del 7,7%, seguidas por los productos de desayuno, que disminuyeron un 5,2%.
En este recorte, la categoría de alimentos fue la única que mostró un resultado positivo, con un crecimiento del 1,2%.
Los datos de Scentia reflejan un escenario de consumo todavía debilitado, con retrocesos en buena parte de los canales tradicionales y en varias categorías de productos básicos. Aunque el comercio electrónico mantiene un crecimiento significativo en el acumulado del año, ese desempeño no alcanza para compensar las bajas registradas en supermercados, mayoristas y otros puntos de venta.





