La crecida del río Paraná mantiene en alerta a Reconquista, donde el nivel del agua alcanzó este viernes los 5,22 metros frente a Puerto Reconquista y quedó a solo ocho centímetros del nivel de evacuación, establecido en 5,30 metros.
En diálogo con EME, el intendente Enrique Vallejos explicó que la situación requiere especial atención en dos sectores vulnerables de la ciudad: Puerto Reconquista y el Callejón de la Cortada. Mientras continúan las tareas preventivas y el monitoreo de la crecida, el municipio trabaja para reducir el impacto del agua sobre las viviendas y evitar evacuaciones.
“Hoy el nivel de alerta es 5 metros 10 en Puerto Reconquista, hoy estamos en 5 metros 22, estamos a 8 centímetros del nivel de evacuación”, señaló el mandatario local.
Dos sectores bajo riesgo inmediato
Vallejos precisó que alrededor de 2.500 personas viven en Puerto Reconquista, sobre la ribera del río San Jerónimo, en un área que forma parte del valle de inundación del Paraná.
El segundo sector que requiere atención es el Callejón de la Cortada, ubicado en el valle de inundación del arroyo El Rey, que separa Reconquista de Avellaneda. Allí hay 347 familias asentadas desde hace años.
“Son estas 2.500 personas que viven en Puerto Reconquista y estas familias que están en lo que llamamos el Callejón de la Cortada”, detalló el intendente, quien remarcó que se trata de las poblaciones más expuestas a posibles complicaciones en el corto plazo.

El avance del agua ya ocupa gran parte del valle de inundación. Según Vallejos, desde una imagen satelital se observa que la ruta es prácticamente el único corredor que conecta la ciudad con el puerto, mientras que el resto del sector está cubierto por agua.
Refuerzan las defensas y el bombeo de agua
Ante la crecida, el municipio refuerza las defensas de Puerto Reconquista, una infraestructura que permitió evitar la evacuación general de esa población durante la creciente de 2016.
“Pudimos hacer en estos años un sistema de defensa que nos permitió en el 2016 no tener que evacuar toda la población del puerto, que era lo que se hacía habitualmente”, recordó Vallejos. En aquella oportunidad, las defensas contuvieron 1,80 metros de agua.
Sin embargo, el intendente advirtió que la infraestructura no fue diseñada para soportar los niveles previstos en los pronósticos actuales. Si esos escenarios se concretan, la crecida podría superar los registros históricos de 1983 y 1998, cuando el río llegó a los 7,37 y 7,09 metros, respectivamente, en Puerto Reconquista.
Como parte de las medidas preventivas, la ciudad recibió dos bombas de achique que ya fueron instaladas y están en funcionamiento. Los equipos permiten extraer agua de sectores puntuales donde no resulta necesario utilizar las estaciones de bombeo principales.
“Lo que hacemos es, en el puerto, donde el agua empieza a elevarse por las napas, sacar el agua afuera de las defensas para mantener seco el piso de las viviendas”, explicó Vallejos.
El intendente indicó que el agua ya se encuentra cerca de 50 centímetros por encima del nivel de los pisos dentro del área protegida por las defensas, por lo que el bombeo es una de las tareas prioritarias.
El comportamiento del río y los pronósticos
Vallejos explicó que el comportamiento del Paraná está condicionado por la gran extensión del valle de inundación, donde el agua se distribuye entre lagunas, arroyos y esteros antes de reflejarse plenamente en el nivel del cauce principal.
Según señaló, días atrás un pronóstico anticipaba una altura superior a la que finalmente se registró. El 20 de octubre se esperaba que el río superara los seis metros, algo que no ocurrió.
“Al dispersarse el agua se llenaron las lagunas, los arroyos, los esteros, y el río, gracias a Dios, no elevó su nivel de acuerdo al pronóstico que teníamos”, explicó.
No obstante, advirtió que el valle de inundación se encuentra prácticamente completo y que, en esas condiciones, pequeñas variaciones del caudal río arriba pueden provocar cambios en la evolución de la crecida.
Por eso, la atención está puesta tanto en las mediciones actuales como en los próximos pronósticos, especialmente ante la posibilidad de que se cumplan los escenarios más exigentes.
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Trabajo preventivo y coordinación con la Provincia
El municipio sostiene un esquema de prevención que comenzó hace cinco meses y que contempla diez equipos de trabajo, organizados a partir de distintos problemas identificados como prioritarios.
De acuerdo con Vallejos, durante las instancias de planificación participaron más de 160 instituciones y unas 350 personas, que realizaron aportes para organizar las respuestas ante posibles emergencias.
Además, la ciudad coordina acciones con Protección Civil de la Provincia y mantiene activos los dispositivos destinados a asistir a las poblaciones más expuestas.
“Hoy, gracias a todas esas actividades, no tenemos que tener evacuados, inclusive con el nivel que tenemos ni con las lluvias, gracias a los trabajos preventivos que venimos haciendo”, sostuvo el intendente.
Reconquista continúa monitoreando la evolución del Paraná y reforzando las medidas de prevención, mientras Puerto Reconquista y el Callejón de la Cortada permanecen como los sectores de mayor preocupación ante la posibilidad de que el río siga creciendo.





