La Municipalidad de Santa Fe lleva adelante la reconstrucción de un desagüe pluvial en calle La Rioja al 4000, en barrio Roma, con el objetivo de recuperar su capacidad de escurrimiento y mejorar el funcionamiento de la red hídrica en ese sector de la ciudad.
La obra fue supervisada por el intendente Juan Pablo Poletti y se ejecuta con personal y recursos propios del municipio. La intervención responde a un problema de larga data: el conducto había sufrido importantes daños por el crecimiento de las raíces de los fresnos ubicados en el lugar, que provocaron el desmoronamiento de uno de sus laterales y redujeron el espacio disponible para el paso del agua.
Los trabajos abarcan la reconstrucción de aproximadamente 40 metros del desagüe, cuya obstrucción dificultaba la evacuación de los excedentes pluviales que llegan desde Catamarca y avenida Freyre y continúan hacia el oeste de la ciudad.
Durante la recorrida, Poletti explicó que se trata de un conducto revestido con una antigüedad estimada de entre 60 y 70 años. “Este era un problema histórico en La Rioja al 4000, donde había un desmoronamiento directamente del canal pluvial revestido. En este caso, las raíces de los fresnos habían destruido uno de los laterales del conducto, lo que llevó a que el agua no pudiera pasar porque estaba prácticamente obstruido”, señaló.
Además, advirtió sobre el impacto que podía generar el deterioro en otros puntos de la ciudad: “Esto es lo que determina luego que se inunde avenida Freyre, Catamarca, Tucumán y toda esa zona que drena por este canal hacia el oeste”.
Cómo avanzan los trabajos
El director de Hidráulica y Obras Sanitarias del municipio, Leandro Depiante, detalló que la intervención requirió retirar los árboles que habían afectado la estructura, abrir el sector y remover los materiales derrumbados para reconstruir el conducto.
El desagüe continúa hasta calle Lamadrid, donde se conecta con un colector troncal que descarga en el canal Suipacha, tramo dos, y finaliza en la estación de bombeo número 2.
La obra se encuentra en su etapa final. Según se informó, resta completar el hormigonado y luego reconstruir la vereda para recuperar las condiciones de circulación y accesibilidad. Además, está previsto avanzar con intervenciones similares en otras cuadras, de acuerdo con los puntos críticos detectados en la red pluvial.
Limpieza y mantenimiento para prevenir obstrucciones
Poletti remarcó que, una vez terminada la reconstrucción, el sector deberá incorporarse a un esquema de mantenimiento preventivo, debido a las características del conducto y a la presencia de rejillas y cañerías de cloacas en su recorrido.
“Tenemos que tomarlo como punto crítico y venir a lavarlo, a limpiarlo cada vez que esté anunciada lluvia”, sostuvo el intendente.
Por su parte, Depiante explicó que el municipio realiza estas tareas mediante controles periódicos con personal propio en puntos críticos y bocas de tormenta accesibles. Cuando es necesario, también se llevan adelante trabajos de desobstrucción mediante equipos hidrocinéticos.
Estas acciones apuntan a mantener la capacidad de drenaje de los conductos y reducir los inconvenientes que pueden producirse ante precipitaciones intensas.







