La Argentina volverá a recibir a un papa después de 39 años. León XIV iniciará este domingo 8 de noviembre su visita apostólica al país, con una agenda que combinará encuentros institucionales, misas abiertas a los fieles y visitas a comunidades que ocupan un lugar central en el recorrido pastoral.
El pontífice llegará desde Uruguay al Aeroparque Metropolitano, donde será recibido por el presidente Javier Milei, representantes de la Cancillería y autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina. Luego rendirá homenaje al general José de San Martín en la plaza que lleva su nombre y se trasladará a la Casa Rosada para la audiencia con el mandatario, prevista a las 17.50. Su primer discurso público en el país será en el Palacio Libertad, ante autoridades, diplomáticos y representantes de la sociedad civil.
De Claypole a Córdoba, con una misa multitudinaria en Palermo

El lunes, León XIV visitará el Pequeño Cottolengo Don Orione, en Claypole, donde residen más de 400 personas con discapacidad. A las 11.30 presidirá una misa junto al Monumento a los Españoles, en Palermo, y por la tarde mantendrá un encuentro con representantes del mundo del trabajo en la Universidad Católica Argentina.
El martes viajará a Córdoba, donde celebrará una misa a las 10 y se reunirá con obispos, sacerdotes y agentes pastorales en la Catedral. De regreso en Buenos Aires, encabezará una vigilia con jóvenes en el Monumento a los Españoles.
Devoto y Luján, las últimas escalas de la visita
El miércoles por la mañana, el Papa visitará la cárcel de Devoto, donde está previsto que escuche el testimonio de personas privadas de su libertad. A las 10 presidirá la misa de cierre en la plaza frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján. Después se trasladará a Ezeiza para la despedida oficial antes de partir hacia Perú.
Ante una movilización que el Gobierno estima en más de siete millones de personas a lo largo de la visita, el Ministerio de Seguridad coordinará un operativo que prevé desplegar a cerca de 50.000 efectivos. El dispositivo reunirá a fuerzas federales y policías de las jurisdicciones involucradas, en coordinación con la custodia vaticana.





