El presidente de la Cámara de Cabañeros y Prestadores de Servicios Turísticos de la Provincia de Santa Fe, Guillermo Kees Scotta, se mostró optimista con la llegada del fin de semana largo. En diálogo con EME Medios, destacó que, a pesar de la difícil situación económica, los complejos de cabañas en la región han reportado una ocupación cercana al 100%.
«Este tipo de turismo de cercanía, que promueve la visita a pueblos y parajes naturales en la costa santafesina, sigue ganando terreno. Muchos turistas, tanto locales como de otras provincias, eligen nuestras cabañas para disfrutar de la tranquilidad y belleza de la naturaleza», afirmó Kees. Además, remarcó que los diferentes corredores turísticos de la provincia, como la Ruta 11, Ruta 1 y Carcarañá, ofrecen una variedad de opciones para todos los gustos, desde paisajes naturales protegidos hasta complejos con diversas comodidades.
En los últimos años, la provincia ha puesto un fuerte énfasis en el desarrollo del turismo, lo que se ha traducido en una mayor visibilidad y demanda. «El trabajo conjunto entre el sector privado y el Estado es clave. Mientras que los privados seguimos invirtiendo para mejorar la calidad del servicio, el Estado debe garantizar la infraestructura adecuada y promover la región a nivel nacional e internacional», explicó Kess Scotta.
A pesar de la crisis económica que afecta a muchas familias argentinas, los cabañeros de Santa Fe han logrado adaptarse ofreciendo descuentos y promociones especiales para atraer turistas. «Nos hemos unido entre nosotros para hacer frente a la situación, ofreciendo beneficios como noches gratuitas o descuentos. Esto ha permitido que las cabañas estén llenas», agregó el presidente de la cámara.
Las familias continúan siendo el principal grupo de turistas que eligen las cabañas, atraídas por la comodidad y el contacto directo con la naturaleza. «Las cabañas ofrecen espacios amplios, parques privados, piscinas exclusivas y, en algunos casos, actividades recreativas como paseos por el río o vuelos en paratrike», señaló.
En cuanto a los costos, las tarifas para una noche en una cabaña varían dependiendo del tipo de servicio y la cantidad de personas, pero rondan entre los 60.000 y 120.000 pesos para una estadía de pareja o familia, respectivamente. «Hemos mantenido las tarifas estables durante todo el año, a pesar de la inflación, para seguir siendo competitivos», destacó.
Con un porcentaje de ocupación cercano al 100% para este fin de semana largo, Kees Scotta se mostró confiado en que el verano también será una temporada exitosa. «Las reservas para las vacaciones de verano ya están comenzando, y esperamos una excelente temporada», concluyó.





