En el marco del Día del Tambero, el presidente de la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe, Roberto Perracino, analizó el presente del sector y trazó un panorama complejo para el inicio de 2026.
“El sector está medianamente como viene el país, acompañando la situación: está complicado”, resumió. Según explicó, los productores arrastran las consecuencias de un ciclo de sequías muy fuerte y del impacto de la chicharra en los cultivos, lo que dejó una importante “mochila financiera” en cada establecimiento.
No obstante, señaló algunos datos alentadores: las lluvias recientes permitieron recomponer reservas y se espera disponibilidad de grano, lo que podría abaratar costos de producción y mejorar levemente la rentabilidad. “El volumen de producción es bueno, las exportaciones han sido récord y las empresas se están modernizando, pero el productor se funde”, advirtió.
Perracino remarcó que, pese a la mejora en los indicadores productivos, los precios actuales no alcanzan para cubrir costos y afrontar vencimientos. Además, destacó una problemática estructural: el envejecimiento de los productores y la falta de recambio generacional.
En ese contexto, valoró la eliminación de aranceles que mejorará el precio de la vaca como carne, aunque alertó que esto podría acelerar liquidaciones de tambos. “Va a ser la salida exacta de un productor que quiere dejar: vende sus animales, los cobra bien y se retira”, explicó.
Según estudios citados por la entidad, entre el 39% y el 42% del valor que paga el consumidor en góndola por un litro de leche, queso o yogur corresponde a impuestos. “No decimos que no haya que pagar impuestos, pero pagar el 40 o 42% es una locura”, sostuvo.
También remarcó la ausencia de un marco regulatorio específico para la lechería, que funciona bajo la ley de oferta y demanda. “Un 1% o 2% más de oferta sobre la demanda puede provocar una caída estrepitosa de precios”, explicó, marcando la vulnerabilidad del productor frente a pequeñas variaciones del mercado.
Escucha la nota completa:





