El Ministerio de Salud de Líbano informó este sábado que la cifra de muertos por los ataques israelíes en el marco de la nueva ronda del conflicto ascendió a 2.020, mientras que otras 6.436 personas resultaron heridas en distintas regiones del país.
Según precisaron las autoridades sanitarias, el balance refleja el número acumulado de víctimas registrado desde el recrudecimiento de las hostilidades, en medio de continuos bombardeos aéreos israelíes e intensos intercambios de disparos en la frontera sur.
La escalada bélica se produjo luego de que Hezbolá asegurara haber lanzado cohetes desde el sur del Líbano hacia Israel el pasado 2 de marzo, en lo que representó el primer ataque de ese tipo desde el alto el fuego acordado el 27 de noviembre de 2024.
A partir de ese episodio, Israel amplió su ofensiva militar sobre territorio libanés. Los ataques, que en un principio se concentraban en zonas limítrofes, comenzaron a extenderse hacia otras regiones del país, profundizando la crisis humanitaria y elevando la tensión regional.
En este contexto, el impacto del conflicto se siente en distintas ciudades libanesas, donde los bombardeos provocaron daños materiales, desplazamientos forzados y una creciente presión sobre el sistema sanitario.
En paralelo, Irán y Estados Unidos acordaron el miércoles un cese al fuego en el marco de sus tensiones bilaterales. Israel, por su parte, anunció que respetaría esa tregua, aunque aclaró que el entendimiento no alcanzaba al frente libanés.
Esa postura fue rechazada por Irán y por Pakistán, país que ofició como mediador en las negociaciones, lo que suma incertidumbre sobre la posibilidad de una desescalada en el conflicto y mantiene en alerta a toda la región.





