La Justicia resolvió otorgar una nueva prórroga a Algodonera Avellaneda en el marco de su concurso preventivo, extendiendo hasta el 15 de mayo de 2026 el período de exclusividad para intentar alcanzar un acuerdo con sus acreedores y evitar así el proceso de salvataje.
La medida fue dispuesta por el Juzgado Civil y Comercial de Reconquista, a cargo del juez Fabián Lorenzini, y representa la tercera extensión concedida a la firma, que aún no logró reunir las adhesiones necesarias para obtener la homologación judicial de su propuesta.
En la resolución, el magistrado advirtió que la empresa atraviesa una situación compleja, ya que no solo continúa sin las mayorías exigidas por la ley, sino que además presenta un deterioro patrimonial sostenido y un aumento de su deuda posterior a la apertura del concurso.
Entre los pasivos señalados figuran compromisos importantes con empresas proveedoras de energía y obligaciones salariales que todavía permanecen pendientes, lo que refleja la delicada situación financiera que arrastra la compañía.
No obstante, el juez también valoró algunos movimientos recientes que permitieron sostener parcialmente la actividad, como la reactivación de parte del proceso industrial mediante contratos de fazón y distintas gestiones orientadas a la venta de activos. Según entendió, esos avances permiten mantener una “supervivencia activa” de la empresa mientras continúa la negociación con los acreedores.
Uno de los actores centrales en esta instancia es el Banco Nación, cuya posición resulta clave para alcanzar las mayorías requeridas. La entidad ya anticipó que no aceptaría la última propuesta presentada por Algodonera Avellaneda, al considerar que no cumple con parámetros adecuados en materia de recupero, tasas e intereses.
De todos modos, el banco no se opuso formalmente a la nueva prórroga y dejó la decisión final en manos del tribunal.
Como parte de la resolución, el juez Lorenzini dispuso además que representantes de la empresa y del Banco Nación mantengan al menos tres reuniones en los próximos días con el objetivo de acercar posiciones y explorar una nueva propuesta de pago.
El tribunal dejó en claro que esos encuentros serán determinantes, ya que la obtención de las mayorías necesarias aparece como el objetivo central de esta nueva y última etapa concedida dentro del proceso concursal.





