Oficialmente, los Emiratos Árabes Unidos anuncian la decisión de salir de la OPEP y OPEP+ a partir del 1 de mayo de 2026.
Los Emiratos son el tercer mayor productor en la OPEP después de Arabia Saudita e Irak, y poseen una capacidad de producción excedente muy grande.
Su salida significa debilitar la capacidad de la organización para controlar la oferta mundial.
Recientemente, han invertido miles de millones de dólares para aumentar su capacidad de producción a 5 millones de barriles diarios para 2027.
Salir de la OPEP le permitirá bombear estas cantidades sin estar obligados a las «cuotas de la OPEP» que limitan su producción actual, lo que le permitirá vender mayores cantidades de petróleo y generar una liquidez masiva para apoyar los planes de diversificación económica (Visión de los Emiratos 2071).
Esta determinación, informada este martes por la agencia estatal Wam, responde a una visión a largo plazo orientada a independizarse de compromisos colectivos rígidos y fortalecer su capacidad de maniobra frente a las transformaciones energéticas y políticas del escenario internacional, según explicó el medio The National.
En el centro de esta redefinición del posicionamiento internacional emiratí, sobresale la apuesta por políticas autonómicas y multilaterales, alejadas de alineamientos tradicionales y búsqueda de consensos regionales. En 2022, el país reestructuró su semana laboral para hacerla coincidir con la de los mercados globales, como Londres, Nueva York y Hong Kong, consolidando así su perfil orientado al comercio internacional.
Un bloque central lo compone la transición desde acuerdos de cuotas colectivas, característica de la OPEP, hacia una flexibilidad soberana que permita ajustar la producción frente a eventuales perturbaciones globales, como las asociadas al Estrecho de Ormuz, según señaló Ebtesam Al Ketbi, presidenta del Emirates Policy Centre, en su análisis difundido a través de la red X y recogido por The National.
Este paso podría alentar a otros países a tomar la misma decisión, lo que significa el colapso de la organización con mayor control en el mercado del petróleo.





