El Senado de Santa Fe fue escenario este jueves de un tenso cruce político dentro del oficialismo, luego de que el senador por el departamento San Cristóbal y presidente de la Cámara alta, Felipe Michlig, cuestionara al ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, por presunta discrecionalidad en la asignación de fondos para la construcción de viviendas.
El planteo surgió a partir de un pedido de informes presentado por el legislador, dirigido a la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo, ante la falta de respuestas del Ministerio. En ese marco, Michlig puso el foco en la paralización de más de 800 viviendas correspondientes a planes nacionales y denunció cambios en los criterios de finalización de las obras.
“¿Decide el ministro por la cara, por lo que representa, porque le gusta más o le gusta menos, porque es del norte, del sur o del centro?”, cuestionó el senador, quien aclaró que desvincula al gobernador Maximiliano Pullaro de la polémica.
La respuesta no tardó en llegar desde el mismo bloque. La senadora por General López, Leticia Di Gregorio, salió en defensa de Enrico, rechazó las acusaciones y expuso cifras oficiales sobre el avance de obras en la provincia. Según detalló, en su departamento se están ejecutando 249 viviendas, y sostuvo que la asignación de recursos responde a decisiones económicas del Ejecutivo provincial y no a criterios discrecionales.
Además, la legisladora sugirió que el planteo de Michlig podría estar motivado por diferencias personales con el ministro. “Creo que hay una cuestión personal con Lisandro Enrico que ha quedado evidenciada en varios de sus comentarios”, afirmó, y cuestionó que el pedido de informes haya sido dirigido a un funcionario del propio espacio político.
Lejos de bajar el tono, Michlig volvió a tomar la palabra y profundizó sus críticas. En ese contexto, expresó su arrepentimiento por haber votado la licencia de Enrico como senador para asumir en el Ejecutivo. “Pongo en duda y hasta de alguna forma me arrepiento de haber aprobado eso”, sostuvo.
El legislador también cuestionó la falta de acceso a información oficial y apuntó contra el manejo de los recursos. “Las obras no son del ministro. Las obras las lleva adelante un gobierno y son producto del aporte de todos los santafesinos”, concluyó.
El intercambio dejó expuesta una fuerte tensión interna dentro de Unidos para Cambiar Santa Fe, en un contexto atravesado por la ejecución de obra pública y la disponibilidad de recursos para la finalización de viviendas en la provincia.





