La Justicia dictaminó una resolución clave en la causa que investiga la sustracción de sustancias medicinales en el centro de salud porteño. De esta manera, el anestesista Hernán Boveri quedó sindicado como autor del delito de defraudación por administración fraudulenta contra la institución médica.
Por su parte, la situación de la profesional Delfina Lanusse también se complicó tras el reciente revés judicial. La mujer, conocida en el ámbito como “Fini”, fue señalada formalmente por el tribunal de apelaciones como partícipe secundaria de la maniobra delictiva.
La decisión de los camaristas no solo validó las imputaciones penales, sino que también respaldó las medidas económicas cautelares fijadas previamente. Los magistrados ratificaron un embargo de $70.929.520 sobre los bienes de Boveri y otro de $30.929.520 para Lanusse.
La ratificación del fallo de primera instancia se resolvió por mayoría tras un exhaustivo debate entre los integrantes de la Sala V. Los jueces Ignacio Rodríguez Varela y Mariano A. Scotto votaron a favor de convalidar las medidas restrictivas y el procesamiento de los implicados.
Ambos magistrados consideraron que los testimonios y las pruebas incluidas en el expediente alcanzan para estabilizar las imputaciones. En contraste, el juez Rodolfo Pociello Argerich manifestó una opinión contraria y propuso dictar la falta de mérito para los acusados.





