El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) recomendó a los productores lecheros comenzar desde ahora con las medidas de prevención frente a un posible fenómeno de El Niño, que según los modelos climáticos podría generar precipitaciones por encima de los valores habituales en la región. El objetivo es minimizar el impacto sobre la producción y evitar pérdidas económicas y forrajeras cuando lleguen las lluvias.
El ingeniero del INTA, Guillermo Cavallero, explicó que la clave pasa por la anticipación. «Hemos pasado por eventos similares y tenemos experiencia. Lo bueno es anticiparnos para que las medidas generen el menor impacto posible o, al menos, logren mitigarlo», sostuvo. Además, indicó que los pronósticos muestran un escenario con precipitaciones superiores a la media anual registrada en la región.
El especialista señaló que las acciones deben concentrarse en tres ejes: infraestructura, reservas forrajeras y manejo del rodeo. «Una vez que empiecen las precipitaciones va a ser muy difícil actuar sobre estos puntos», afirmó. Entre las recomendaciones mencionó mejorar el drenaje interno de los campos, adecuar caminos y cunetas, y ubicar estratégicamente los sectores de alimentación y almacenamiento de reservas.
Consultado sobre la actualidad del sector, el profesional describió un panorama de rentabilidad ajustada. «Hay establecimientos con márgenes negativos y otros que logran resultados positivos gracias a una mejor gestión. Hoy las explotaciones lecheras deben administrarse como verdaderas empresas agropecuarias», señaló, al tiempo que recomendó revisar costos, priorizar inversiones y mejorar la eficiencia productiva.





