La madrugada del domingo quedó marcada por un episodio de extrema violencia en el barrio Nuevo Horizonte, en el norte de la ciudad de Santa Fe.
Un niño de ocho años trepó un tapial con alambre de púa, escapó de la vivienda donde acababa de presenciar un femicidio y golpeó la puerta de una vecina para pedir ayuda. Esa imagen resume la tragedia que sacudió a los vecinos de calle Venezuela al 10400.
El hecho
Cerca de las 2:50 de la madrugada, una vecina del lugar escuchó desde su habitación, que da a la medianera, una discusión entre una pareja que vivía en el último departamento de un pasillo interno. Minutos después, dos detonaciones la despertaron por completo. «Sentí los dos disparos, que ahí fue cuando me desperté y me asusté», relató la mujer al móvil de EME. A los cinco minutos, otra vecina fue a golpearle la puerta para que la ayudara a llamar a la policía.
Personal policial fue enviado al domicilio y al ingresar encontró a dos personas tendidas con heridas de arma de fuego en la cabeza. El personal médico confirmó el fallecimiento de ambas. Fueron identificadas como Yanel Muga, de 29 años, y Jonathan Vázquez, de 32, su pareja conviviente. En la escena fue secuestrada una pistola, que será sometida a pericias para determinar su vinculación con el hecho.
Lo que vio el niño
La secuencia del crimen fue reconstruida a partir del relato del único testigo directo: el hijo de Yanel, un niño de ocho o nueve años que no era hijo biológico de Vázquez. Según contó a las vecinas que lo contuvieron tras escapar, se despertó por la discusión, salió de su habitación y espió lo que ocurría. Vio al padrastro sacar un revólver y dispararle a su madre en la cabeza. «Nos dijo el nene que largaba mucha sangre», describió la vecina. Luego, cuando Vázquez cayó tras dispararse a sí mismo, el niño despertó a un primo que también se encontraba en la vivienda y ambos treparon la reja para escapar.
Al preguntarle las vecinas si podían llamar a alguien, el niño respondió que su padre biológico había muerto. Sí mencionó a su abuela, quien llegó en las primeras horas de la madrugada y se lo llevó.
La investigación
En el lugar trabajaron integrantes de la Brigada de Femicidios y peritos de la Agencia de Investigación Criminal, quienes realizaron las primeras tareas de relevamiento y recolección de pruebas. La causa quedó en manos de las autoridades judiciales especializadas.
La principal hipótesis apunta a un femicidio seguido de suicidio. Los investigadores aguardan los resultados periciales para reconstruir con precisión lo ocurrido en las horas previas al hecho. Según vecinas del lugar, la pareja discutía con frecuencia y solía poner música fuerte, lo que impedía entender con claridad lo que ocurría puertas adentro.






