La construcción del nuevo puente entre Santa Fe y Santo Tomé sumó un avance estratégico con la llegada de la máquina lanzadora de vigas, un equipo de gran porte que será fundamental para continuar con el montaje de la estructura principal de la obra.
Si bien la maquinaria ya arribó al obrador y sus componentes comenzaron a ser descargados, la instalación y el ensamblaje definitivo aún no fueron completados. Ese proceso se desarrollará durante los próximos días y marcará el inicio de una nueva etapa en los trabajos.
La lanzadora permitirá trasladar y posicionar vigas de hormigón de hasta 30 metros de longitud en aquellos sectores donde la presencia de agua y las características del terreno dificultan la utilización de grúas convencionales. Por sus características técnicas, se trata de una herramienta clave para avanzar en la construcción del viaducto sobre el río Salado.
Avance sostenido de los trabajos
Mientras se prepara la puesta en funcionamiento de este sistema, la obra mantiene un importante ritmo de ejecución.
Hasta el momento se completaron 133 pilotes, restando únicamente tres para finalizar el segundo arco del lado de Santo Tomé. Además, ya fueron montadas 100 de las 215 vigas previstas en el proyecto.
En cuanto a la superestructura, se concluyeron 19 vanos y el número 20 se encuentra actualmente en ejecución, permitiendo que la futura traza del puente sea cada vez más visible en ambas cabeceras.
Capacitación para operar el sistema
La complejidad de la maquinaria requiere una preparación específica para los equipos encargados de su manejo. Por ese motivo, está previsto que a fines de julio llegue al país un especialista extranjero que capacitará al personal técnico responsable de operar la lanzadora.
Una vez instalada, la máquina funcionará como una especie de puente móvil, desplazándose sobre las estructuras ya construidas para transportar las vigas desde un extremo hasta su posición definitiva, reduciendo la necesidad de utilizar grúas flotantes o equipos pesados dentro del cauce del río.
Una obra estratégica para la región
El nuevo puente se construye en paralelo al histórico enlace vial inaugurado en 1939, que actualmente soporta el tránsito diario de más de 40.000 vehículos.
La futura conexión permitirá mejorar la circulación entre Santa Fe y Santo Tomé, incrementar la capacidad vial y brindar una alternativa al actual puente carretero, considerado uno de los corredores más importantes del área metropolitana.
Con la llegada de la lanzadora de vigas y los avances registrados en la estructura, la obra se prepara para ingresar en una de sus fases más complejas y determinantes, que comenzará a transformar de manera visible el paisaje sobre el río Salado durante los próximos meses.






