Colón consiguió un empate con sabor a alivio, pero no logró cambiar la imagen que viene mostrando en las últimas semanas. El conjunto rojinegro igualó 1 a 1 frente a Acassuso como visitante por la fecha 23 de la Primera Nacional, en un encuentro en el que volvió a exhibir dificultades para generar juego y recién encontró el empate en el tramo final del partido.
El inicio fue cuesta arriba para el equipo santafesino. Apenas habían transcurrido tres minutos cuando Lucas Rey aprovechó una desatención defensiva y definió para poner en ventaja al conjunto local. Antes, Ignacio Lago había avisado con una buena acción individual que pasó cerca del segundo palo.
Tras el golpe, Colón intentó reaccionar y tuvo mayor posesión de la pelota, aunque le costó transformar ese dominio en situaciones claras. Lago volvió a exigir al arquero Monllor con un remate desde la puerta del área y, minutos después, Leandro Garate tuvo una chance de cabeza, aunque sin la potencia suficiente para complicar al arquero.
En el complemento, el desarrollo mantuvo la misma tendencia. El Sabalero buscó el empate, pero le faltó claridad en los últimos metros. Garate volvió a ganar por arriba en varias oportunidades, Lértora estuvo cerca tras una asistencia aérea y el ingresado Allende probó desde media distancia con un disparo que pasó muy cerca.
El premio para la insistencia llegó a los 39 minutos del segundo tiempo. Luego de una buena jugada por la derecha, el centro rasante encontró a Garate en el área chica y el delantero definió para establecer el 1 a 1, resultado que terminaría siendo definitivo.
En los minutos finales, Acassuso sufrió la expulsión de Valentín Serrano por doble amonestación, aunque Colón no logró aprovechar la superioridad numérica para ir en busca de la victoria.
Con este empate, el equipo rojinegro alcanzó los 36 puntos y se mantiene en el tercer puesto de la Zona A, quedando a siete unidades del líder Ferro, que también dejó puntos en esta jornada tras caer frente a Godoy Cruz.
Más allá del punto conseguido y del corte de la racha de dos derrotas consecutivas, el funcionamiento colectivo volvió a generar preocupación. El equipo continúa sin mostrar una identidad clara y las próximas horas podrían ser determinantes para el futuro del entrenador Ezequiel Medrán, cuya continuidad sigue envuelta en incertidumbre.





