El escenario climático para los próximos meses en Santa Fe comenzó a cambiar. El Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT (CMMCSAT) confirmó que el fenómeno El Niño ya fue declarado oficialmente y anticipó un incremento de las lluvias a partir de agosto, con mayor intensidad entre noviembre y enero.
Al respecto, Jorge Giometti, integrante del Centro de Monitoreo Meteorológico del Sistema de Alerta Temprana, explicó que el calentamiento del océano Pacífico ya superó los valores necesarios para considerar activo el fenómeno.
“Técnicamente El Niño ya está declarado. La temperatura del Pacífico ecuatorial aumentó por encima de los 0,5 grados y actualmente ronda los 0,7 grados, por lo que ya se considera un evento Niño”, indicó en EME.
Según detalló, esa masa de agua cálida continuará incrementando su temperatura y desplazándose hacia las costas de Ecuador, Perú y el norte de Chile, modificando la circulación atmosférica a escala global.
Más humedad y riesgo de tormentas
Giometti señaló que el fenómeno favorecerá el ingreso de una gran cantidad de humedad sobre el centro y noreste argentino.
“Se va a generar un canal de ingreso de humedad muy intenso que se acoplará con el aporte del Atlántico y eso puede provocar precipitaciones importantes, tormentas fuertes y algunos eventos severos”, describió.
El especialista aclaró que no ocurrirá en todos los lugares ni de manera permanente, pero advirtió que la región estará más expuesta a episodios de lluvias intensas en cortos períodos de tiempo.
Un Niño que podría ser muy intenso
Uno de los datos más relevantes del informe es la magnitud que podría alcanzar el evento.
“Las anomalías del Pacífico podrían acercarse a los 4 grados por encima de lo normal. Tenemos cerca de un 80% de probabilidad de que sea un Niño entre fuerte y muy fuerte”, expicó.
Giometti recordó que los episodios más intensos registrados históricamente fueron excepcionales y sostuvo que este podría convertirse en uno de los eventos más significativos de las últimas décadas.
Qué puede pasar en Santa Fe
El informe prevé que las primeras señales comiencen a notarse en el sur de Brasil, norte de Uruguay y Corrientes, para luego extenderse hacia el resto del Litoral.
Además, el especialista advirtió sobre la posible acumulación de agua en la cuenca del Paraná y del Salado.
“A partir de la primavera la cuenca alta del Paraná va a empezar a acumular bastante agua y veremos una tendencia de aumento en el nivel de los ríos”, señaló.
También mencionó la necesidad de prestar atención a zonas vulnerables como los Bajos Submeridionales y las áreas vinculadas al sistema del río Salado.
Recomendaciones para la población
Frente a este panorama, Giometti pidió mantener la calma pero comenzar a tomar medidas preventivas.
“No hay que asustarse, pero sí estar atentos. Impermeabilizar techos, limpiar desagües y evitar la acumulación de basura en bocas de tormenta son acciones importantes para atravesar mejor este período”, recomendó.
El especialista destacó que las autoridades ya comenzaron a analizar medidas vinculadas al drenaje y manejo del agua, ante la posibilidad de que se registren acumulados significativos durante los próximos meses.






