El padre Tadeo Giza, representante de la Congregación del Verbo Divino en la ciudad de Esperanza, comparte cada domingo un breve y reflexivo mensaje en EME, ofreciendo una visión espiritual desde la Iglesia Católica.
El sacerdote reflexiona sobre la pregunta de Jesús —“¿Quién dicen que soy yo?”— y plantea que la respuesta no puede quedar solamente en las palabras o en la vida espiritual. La fe, sostiene, debe comprometerse con la realidad cotidiana, con el dolor de quienes sufren y con la defensa de la dignidad de los más vulnerables. A partir de las figuras de Enrique Angelelli y Óscar Romero, invita a recuperar una Iglesia cercana al pueblo y capaz de transformar la sociedad.
“La fe se vive en las realidades concretas o no se vive en ningún lado. No somos seres extraterrestres, todo lo contrario, somos bien terrestres. Para ir al cielo no tenemos otro camino que este mundo. Por eso, cuando hablamos de fe, también tenemos que hablar de lo que nos pasa todos los días: de los precios que aumentan, de los sueldos que no alcanzan, de las dificultades de las familias y de un futuro que muchas veces se presenta complicado. Todo esto también forma parte de nuestra vida de fe, porque no podemos mirar hacia otro lado frente a la realidad que vive nuestro pueblo”, comenta el padre.
Y concluyó: “Jesús nos pregunta: ‘¿Y ustedes? ¿Quién dicen que soy yo?’. Esa pregunta también nos lleva a preguntarnos quiénes somos, cuál es el sentido de nuestra existencia y para qué estamos en el mundo. Según sea nuestra respuesta, será también nuestro estilo de vida y nuestro compromiso con el mundo y con el prójimo. La vida no se puede vivir de cualquier forma. Por eso necesitamos pastores con olor a oveja, como Enrique Angelelli y tantos otros que lucharon por los valores del Evangelio. Porque quizás no haya nada más bello que devolver la dignidad a la gente humillada, empobrecida y excluida.”
Escucha la reflexión del Padre Tadeo:
Los Misioneros del Verbo Divino
La Congregación de los Misioneros del Verbo Divino, conocida como verbitas, fue fundada el 8 de septiembre de 1875 por Arnoldo Janssen en Steyl, Holanda, con la misión de formar y enviar misioneros Ad Gentes, respondiendo al mandato evangélico de «Vayan y anuncien y que todos se hagan mis discípulos» (Mt. 28,16).
Actualmente, la congregación cuenta con más de 6000 misioneros que operan en 80 países de los cinco continentes. En Argentina, los Verbo Divino están presentes desde 1889 y desempeñan su labor misionera en tres regiones: Este (Misiones y Chaco), Sur (Buenos Aires, Mendoza, Neuquén, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba)





