Más de 300 representantes del sector productivo, empresarial, sindical y académico participaron en Rosario del encuentro “Argentina Produce: Diálogo que Construye”, una convocatoria impulsada por CAME, CGT, FISFE y ADIMRA.
Durante la jornada se abordaron las dificultades que atraviesan las pequeñas y medianas empresas, la industria, el comercio y los servicios, además de la evolución del empleo y el consumo.
Uno de los principales planteos fue la necesidad de recuperar espacios de diálogo entre los distintos sectores para construir una agenda productiva que permita atender las dificultades que enfrenta buena parte del entramado pyme.
El presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Ricardo Diab, sostuvo en diálogo con EME que el encuentro buscó justamente poner el diálogo nuevamente en el centro de la discusión.
“Justamente lo mismo que esboza la primera palabra, diálogo, que es lo que estamos adoleciendo”, señaló Diab.
El dirigente reconoció algunos de los objetivos alcanzados por el programa económico, pero advirtió por el impacto que las medidas tuvieron sobre las pequeñas y medianas empresas.
“A partir de eso creemos que es posible buscarnos alternativas, una forma a un proceso que, si se quiere, era necesario en el país: tomar un equilibrio fiscal, una previsibilidad sobre el valor cambiario, bajar la inflación”, explicó.
Sin embargo, agregó: “A la luz de los resultados, el costo es muy alto para lo que nosotros representamos: pequeña, mediana y microempresa, ya sea de la producción industrial, comercial o de servicios”.
Un escenario que afecta a empresas y trabajadores
Para Diab, la situación no puede analizarse únicamente desde la perspectiva empresarial, ya que también alcanza directamente a los trabajadores.
“Estamos demostrando que todos los sectores están involucrados: industria, comercio, servicio y, en este caso particular, los trabajadores, porque estamos todos dentro de la misma situación y somos todos solidarios en el mismo tema”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que la convocatoria tuvo como objetivo generar propuestas y discutir alternativas frente al escenario económico.
“Por eso esta reunión, para poder elevar propuestas y discutir alternativas”, sostuvo.
El impacto sobre las pymes
El titular de CAME comparó el proceso económico con un tratamiento necesario que, al mismo tiempo, genera consecuencias sobre determinados sectores.
“Si lo traducimos a otro síntoma, muchas veces tenemos que tomar un remedio porque es imprescindible para nuestra vida, pero tiene daños colaterales. Y uno elige tomarlo porque verdaderamente lo necesita”, explicó.
Según Diab, esos efectos comenzaron a sentirse con mayor fuerza en las pequeñas y medianas empresas.
“Los daños colaterales son los que estamos viendo en el sector de la pequeña, mediana y microempresa: van cayendo el empleo, se van cerrando empresas, unidades productivas”, advirtió.
Frente a este escenario, consideró que debería buscarse una alternativa que permita compatibilizar los objetivos macroeconómicos con la necesidad de sostener la actividad productiva.
“Entendería que podría haber un camino intermedio”, planteó.
Y agregó: “Sin un poco de incentivo al consumo, sin un proyecto productivo, es muy difícil que esto se modifique”.
El consumo, una de las claves
Diab también se refirió a la situación del consumo y consideró que existe una demanda acumulada que podría reaccionar ante una mejora en el poder de compra.
“Es muy difícil que haya reactivación sin que soportemos un poco de inflación. No lo digo técnicamente, lo digo analíticamente nada más”, sostuvo.
En esa línea, explicó que existe “una demanda muy reprimida” y que cualquier mejora en el acceso al consumo podría generar modificaciones importantes en la actividad económica.
Qué sectores están más afectados
El panorama no es uniforme entre las distintas actividades. Diab señaló que prácticamente todos los sectores atraviesan algún tipo de dificultad, aunque con diferencias según el momento y el rubro.
“Hoy casi todos los sectores, quien más quien menos, tienen alguna problemática. La diferencia está en que depende del momento”, explicó.
Entre los sectores que tradicionalmente presentan un mejor desempeño mencionó a alimentos y bebidas, aunque también registraron una caída reciente.
“Alimentos y bebidas no tiene problemas normalmente, es el que mejor funciona, pero en el último mes tuvo una caída del 5%. Farmacias siempre anduvo bien, pero en el último mes cayó. La que mejor anduvo fue ferretería”, detalló.
La situación se vuelve más compleja en aquellos rubros vinculados a bienes que no forman parte de las necesidades básicas.
“A medida que nos vamos escapando de la pirámide de necesidades es donde se nota la baja”, señaló.
En particular, mencionó a “indumentaria, textil, marroquinería, calzado” como los sectores que continúan encabezando las caídas, mientras que otros muestran comportamientos variables de acuerdo con las circunstancias.
La situación de los comerciantes
Consultado por las declaraciones de Mario Grinman sobre la situación del comercio, Diab evitó cuestionar a su colega, aunque diferenció esa mirada de la realidad que observa entre las empresas representadas por CAME.
“Las opiniones de Mario, que es un amigo y colega, no quiero interpelarlas. Lo que sí le puedo decir es que la gente que nosotros representamos —pequeño, mediano y micro— la está pasando mal”, afirmó.
El dirigente sostuvo además que las dificultades no necesariamente responden a una mala administración de las empresas.
“No es porque no hayan hecho las cosas bien. En la gran mayoría se esfuerza todos los días”, remarcó.
El reclamo por respuestas
El encuentro multisectorial también expuso el desgaste que atraviesan los dirigentes que representan a empresas y trabajadores en un contexto de dificultades económicas.
Diab reconoció que el reclamo sostenido frente a las autoridades también genera frustración dentro de las propias organizaciones empresariales.
“Cuando algunos piensan que nosotros tenemos la satisfacción de decir este tipo de cosas, eso habla también de nosotros como dirigentes, porque vemos nuestro fracaso al no poder representarlos como merecen nuestros asociados”, expresó.
Y concluyó: “Nos encontramos contra una pared”.







