En el marco del seguimiento de la crecida del río Paraná, autoridades municipales y provinciales inspeccionaron el sistema de defensas de barrio El Pozo para verificar su estado y reforzar las tareas preventivas ante posibles cambios en los niveles del agua.
La recorrida contó con la participación de equipos de la Secretaría de Recursos Hídricos de la Provincia, Protección Civil, la Subsecretaría de Recursos Hídricos municipal y la Dirección de Gestión de Riesgos.
Durante el operativo se realizaron mediciones en diferentes sectores del terraplén, con especial atención en los cruces peatonales y vehiculares que atraviesan la defensa y conectan con la bajada de Los Alisos.
El director de Gestión de Riesgos municipal, Luis Cabal, explicó que el objetivo fue determinar si esos accesos podían representar algún riesgo para la estructura. Según detalló, los controles permitieron comprobar que la defensa se encuentra en buenas condiciones, con mediciones superiores a los 17 metros en distintos puntos, aunque en algunos sectores se registraron valores de 16,90 metros.
Además, los equipos técnicos identificaron pequeños desniveles en determinados accesos que, dependiendo de cómo evolucione la crecida, podrían requerir trabajos de nivelación para mantener las condiciones de seguridad.
Sin riesgo de desborde hacia el interior del barrio
Desde las áreas intervinientes señalaron que, de acuerdo con las mediciones actuales, no existe riesgo de desborde del sistema de defensas hacia el interior de barrio El Pozo.
En ese sentido, explicaron que el nivel del río debería superar ampliamente los 8 metros para alcanzar una situación de esas características.
No obstante, las autoridades indicaron que se mantendrá el monitoreo permanente de la estructura y de la evolución del Paraná. Si la crecida continúa, se evaluará la necesidad de realizar intervenciones para acondicionar los sectores donde se detectaron desniveles.
La tarea conjunta entre el Municipio y la Provincia apunta a anticipar posibles escenarios, sostener el estado de las defensas y coordinar las medidas preventivas necesarias frente a la evolución de las condiciones hidrológicas.







