El Senado de la Nación otorgó media sanción a la reforma de la Ley de Salud Mental 26.657, con 42 votos a favor y 21 en contra. El proyecto, que recibió modificaciones durante su tratamiento parlamentario, fue girado a la Cámara de Diputados, donde deberá continuar el debate para convertirse en ley.
Entre los principales cambios, la iniciativa modifica los criterios para disponer internaciones involuntarias, amplía el reconocimiento de las adicciones como problemáticas de salud mental —incluida la ludopatía— y establece nuevas condiciones para la atención de menores de edad.
Uno de los puntos centrales es la posibilidad de que un médico, preferentemente especialista en psiquiatría, disponga una internación involuntaria ante una situación de riesgo grave para la vida o la integridad física de la persona o de terceros. En casos de emergencia, podrá resolverla un solo profesional, aunque la medida deberá ser evaluada y ratificada posteriormente por un equipo interdisciplinario.
El texto establece que la internación debe ser un recurso terapéutico excepcional, aplicable cuando no resulten posibles los abordajes ambulatorios. Además, mantiene la prohibición de crear manicomios y conserva el principio de que la internación debe realizarse bajo condiciones específicas y con controles posteriores.
Qué cambia en el régimen de internaciones
La reforma modifica el procedimiento para disponer internaciones involuntarias. Mientras que la normativa vigente establece requisitos de evaluación interdisciplinaria, el nuevo texto habilita que un médico pueda tomar la decisión inicial cuando exista una situación de emergencia.
El equipo interdisciplinario tendrá un plazo de 48 horas para revisar y validar la medida. También se contempla la posibilidad de realizar teleconsultas con especialistas en psiquiatría.
A su vez, la internación deberá ser comunicada a la Justicia. De esta manera, el proyecto modifica el mecanismo de intervención judicial previsto en la normativa actual, que establecía la participación de un juez en determinadas instancias.
Otro de los requisitos será la elaboración de un plan de egreso desde el momento del diagnóstico. Además, se deberá notificar con anticipación al representante legal o a familiares directos —como el cónyuge conviviente, los padres o los hijos— para coordinar las condiciones necesarias para la salida de la institución.
Adicciones y atención de niños y adolescentes
La iniciativa amplía el abordaje de las adicciones dentro del sistema de salud mental. De aprobarse definitivamente, permitirá incluir problemáticas como la ludopatía dentro de las situaciones que pueden requerir atención y tratamiento.
También incorpora disposiciones específicas para niños y adolescentes. En esos casos, la atención deberá estar a cargo de equipos con formación en salud mental infantojuvenil y las internaciones tendrán que realizarse en establecimientos o espacios separados de los destinados a adultos.
En materia de financiamiento, el proyecto establece un mecanismo de cooperación económica entre el Estado nacional y las provincias. Los recursos destinados a implementar las nuevas disposiciones deberán contemplarse en el Presupuesto Nacional.
El debate en el Senado
La presidenta de la Comisión de Salud, Ivana Arrascatea, defendió el dictamen de mayoría y resumió el objetivo de la reforma en la necesidad de “llegar a tiempo”.
“Llegar a tiempo significa pasar del riesgo inminente al riesgo grave, mirando la historia completa del paciente”, sostuvo durante su intervención. También consideró que la legislación vigente resultaba insuficiente y que era necesario dotar al sistema de nuevas herramientas.
El proyecto consiguió el respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y otros bloques provinciales, mientras que el rechazo reunió 21 votos de legisladores del bloque Justicialista, Independencia y Convicción Federal.
Con la media sanción del Senado, la reforma continuará ahora su recorrido parlamentario en Diputados. Hasta obtener la aprobación de ambas cámaras, los cambios no entrarán en vigencia.





