La Justicia declaró la quiebra indirecta de Algodonera Avellaneda S.A., la empresa textil del norte santafesino vinculada al grupo Vicentin, luego de que fracasaran las instancias judiciales destinadas a evitar su cierre. La resolución fue firmada este miércoles por el juez Fabián Lorenzini, a cargo del Juzgado Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista.
La decisión llegó después de que la firma no lograra alcanzar acuerdos con sus acreedores durante el concurso preventivo y de que venciera el plazo del procedimiento de salvataje, conocido como cramdown, sin que se presentaran interesados en adquirir la compañía.
Pese a declarar la quiebra, el magistrado dejó abierta la posibilidad de una continuidad transitoria de la actividad productiva. El objetivo es preservar el valor de las instalaciones industriales, proteger las fuentes laborales y facilitar una eventual venta de la empresa en marcha o de sus unidades de negocio.
La situación genera preocupación por el futuro de los cerca de 360 trabajadores que dependen de la planta de Reconquista, que durante los últimos meses había funcionado de manera parcial.
Una deuda millonaria y sin interesados en el salvataje
La resolución judicial describe un escenario financiero crítico. El pasivo financiero verificado de la empresa supera los 260 millones de dólares, mientras que la deuda posconcursal proyectada excede los 6.000 millones de pesos.
Entre los principales acreedores se encuentra el Banco de la Nación Argentina, con acreencias vinculadas a garantías cruzadas con el grupo Vicentin.
El proceso de salvataje buscaba encontrar un interesado dispuesto a presentar una propuesta para hacerse cargo de la empresa y evitar la quiebra. Sin embargo, el plazo venció sin ofertas, lo que dejó sin alternativas concretas esa instancia del procedimiento judicial.
-
Lee más: Sin ofertas y al borde de la quiebra: qué pasará con Algodonera Avellaneda y sus 300 trabajadores
Con el fracaso del concurso preventivo y del cramdown, la Justicia avanzó con la declaración de quiebra y dispuso iniciar las gestiones para la venta de la compañía o de sus unidades productivas.
Cómo será la continuidad de la actividad
Aunque la quiebra marca un cambio decisivo en la situación jurídica de Algodonera Avellaneda, la resolución contempla la posibilidad de sostener temporalmente la producción.
La finalidad es evitar el deterioro de los bienes industriales, preservar las fuentes de trabajo y mejorar las condiciones para una eventual venta. La prioridad será evaluar si resulta conveniente transferir la empresa en funcionamiento o comercializar por separado sus unidades de negocio.
Durante esta etapa, la Sindicatura tendrá a su cargo el control y la administración de la firma. Entre sus responsabilidades estará presentar un plan operativo que detalle las condiciones para mantener la actividad, los recursos económicos disponibles y la cantidad de personal necesario para sostener la producción.
La continuidad no implica, por sí sola, una garantía de estabilidad laboral para los cerca de 360 trabajadores. Su alcance dependerá de las condiciones económicas y operativas que puedan establecerse durante el proceso.
Convocaron a una audiencia en Reconquista
Para informar sobre los próximos pasos y evaluar el impacto de la resolución, el juez Lorenzini convocó a una audiencia informativa para el jueves 22 de octubre, a las 8.30, en los tribunales de Reconquista.
El encuentro tendrá modalidad presencial y virtual, con participación prevista de la Sindicatura, representantes gremiales, trabajadores, acreedores y otros interesados.
La instancia permitirá conocer las alternativas para la continuidad transitoria de la producción y el proceso de venta de la empresa.
El futuro de Algodonera Avellaneda dependerá ahora de las medidas que se adopten durante la quiebra, de la viabilidad de mantener operativas sus instalaciones y de la posibilidad de encontrar compradores interesados. En ese escenario, la preservación de los puestos de trabajo y del valor industrial de la planta de Reconquista aparecen entre los principales desafíos.






