A pocas horas del último partido de Lionel Messi con la Selección argentina, la emoción atraviesa a todos los que fueron parte de su extraordinaria historia con la camiseta albiceleste. Uno de ellos es Francisco “Pancho” Ferraro, el entrenador que condujo al equipo campeón del Mundial Sub-20 de 2005 en Holanda y que tuvo bajo sus órdenes por primera vez al astro rosarino en una selección juvenil.
En diálogo con EME, Ferraro habló sobre lo que representa la despedida de Messi, recordó aquellos siete partidos que marcaron el inicio de una carrera irrepetible y destacó especialmente la persona detrás del futbolista.
“Una sola: muchas gracias”, fue la definición que eligió Ferraro al referirse a Messi. Y enseguida explicó que cualquier intento de resumir lo que significó compartir aquel Mundial con él quedaría corto.
“Estoy totalmente orgulloso de haberlo conocido como persona y como jugador, y sobre todo el ejemplo que da permanentemente en nuestro país para el mundo”, sostuvo.
Para Ferraro, Messi trascendió largamente los límites de una cancha de fútbol. “Es un embajador dentro y fuera de la cancha. Ejemplo para la juventud”, afirmó.
“Nos dábamos cuenta que estábamos en algo distinto”
Cuando Messi llegó a aquella Selección Sub-20 tenía apenas 18 años, pero para Ferraro ya era evidente que había algo diferente.
“Por supuesto que brillaba Messi ya en ese momento. Vos te das cuenta y nos dábamos cuenta que estábamos en algo distinto”, recordó.
El entrenador, sin embargo, admitió que nadie podía imaginar entonces la dimensión que alcanzaría su carrera.
“Nadie pensaba todo ese recorrido, lo que nos dio, lo que es tantos años mantenerse ahí arriba como el número 1”, señaló.
Ferraro también remarcó una característica que, según su mirada, acompañó al rosarino durante toda su trayectoria: su humildad.
“Y sobre todo con los pies sobre la tierra, la humildad, la ubicación”, destacó.
El recuerdo del Mundial Sub-20 de 2005
Ferraro guarda especialmente aquellos siete partidos disputados en Holanda, donde Argentina terminó consagrándose campeona del mundo y Messi fue elegido como el mejor jugador del torneo y máximo goleador.
“Conmigo fue todo. Fueron los siete partidos, el mejor jugador del campeonato, goleador”, recordó.
Y agregó: “Trajimos la Copa del Mundo para todos los argentinos después de tantos años”.
A 21 años de aquel torneo, Ferraro pudo volver a hablar con Messi y transmitirle todo aquello que había quedado pendiente desde entonces.
“Poder hablar y decirle todo lo que quisiera decirle del 2005 hasta la fecha. Y me escuchó y me lo agradeció”, contó.
Una historia marcada por el esfuerzo y la familia
Ferraro también puso el foco en todo lo que Messi tuvo que atravesar antes de convertirse en el futbolista que el mundo conoce.
“No olvidemos lo que sufrió a los 12 años”, sostuvo, en referencia a las dificultades que atravesó durante su infancia por el tratamiento que necesitaba para continuar con su desarrollo.
En ese contexto, destacó especialmente el rol de su familia y de su padre, Jorge Messi.
“El padre fue algo ejemplar en lo que lo ayudó a la formación y a poder ubicarlo donde tenía que estar”, afirmó.
Para Ferraro, ese entorno familiar también fue determinante para explicar la personalidad del capitán argentino.
“Cuando tenemos padres, tenemos familias humildes, sencillas, laburantes, y te enseña muchísimo. Como también te enseña el recorrido de la vida”, reflexionó.
“Por eso es único y es admirable”
El entrenador también valoró la capacidad de Messi para mantenerse en la elite durante tantos años y, especialmente, el esfuerzo realizado en los últimos tiempos de su carrera.
“Con sus 39 años y jugar este último Mundial sabiendo la enfermedad del padre, una mochila enorme, enorme, y él hizo todo lo posible”, destacó.
“Dejó hasta la última gota de transpiración”, agregó.
Ferraro contó además que Messi se preparó especialmente para afrontar el Mundial y sostener el nivel físico requerido por la Selección.
“Se preparó para este Mundial porque él está jugando en el Inter, pero después había veces que hacía el doble turno para que su físico pueda aguantar a los 39 años el nivel de selección, y lo demostró”, explicó.
Por eso, resumió: “Es único y es admirable. Realmente tengo una gran admiración con él”.
La anécdota de Messi enojado durante el Mundial 2005
Entre los recuerdos de aquella consagración en Holanda, Ferraro también relató una particular anécdota protagonizada por Messi durante el partido ante Alemania.
El entrenador decidió reemplazarlo y, cuando el rosarino salió del campo, su reacción fue evidente.
“Cuando Messi viene, cartel con una cara mala, sin insultos por supuesto, pero realmente una cara de bronca, de fastidio”, recordó.
Después del partido, Messi se acercó a hablar con el entrenador.
“No, hoy salí con bronca porque no, no, la verdad estuvo mal, Pancho, perdóname”, le dijo.
Ferraro le respondió que no tenía nada por lo que disculparse. “No me tenés que pedir perdón para nada”, recordó.
Pero Messi insistió: “No, pero salí mal, te pido disculpas”.
Finalmente, el entrenador le contestó con una frase que todavía recuerda: “Mirá, no pasó nada, Leo, no me lo hagas más a mí”.
Y, entre risas, agregó: “Se lo hizo a casi todos”.
“Te quiero mucho, Leo”
El vínculo entre ambos se mantuvo a lo largo de los años y tuvo recientemente un nuevo capítulo, cargado de emoción.
Ferraro recordó las palabras que le dedicó a Messi en su último encuentro: “Me escuchó cara a cara y las últimas palabras fueron: ‘Y por último te digo que te quiero mucho, Leo’”.
La respuesta del capitán argentino fue un abrazo y una frase que Ferraro conserva especialmente: “Yo también, Pancho”.
“Está escrito acá en la pared de mi casa”, contó emocionado.
El cuidado de Scaloni y los últimos años de Messi
Ferraro también destacó la manera en que Lionel Scaloni administró la presencia de Messi en la Selección durante los últimos años.
“Scaloni, que también lo admira, se ha dado cuenta de que la edad no perdona”, explicó.
Según su mirada, el entrenador argentino supo encontrar la manera de cuidar al capitán y permitirle llegar de la mejor manera a los momentos importantes.
“Scaloni lo cuida, que se preguntan: ‘¿Qué tiempo querés jugar? ¿Cómo va el partido? ¿Querés entrar? ¿Querés ir al banco?’”, señaló.
“Y eso se hizo muy bien, y gracias a Dios que lo entendió”, agregó.
El legado de Messi
Ante la pregunta sobre si algún futbolista podrá ocupar algún día el lugar que deja Messi, Ferraro prefirió no apresurarse.
“Yo digo que habrá que esperar, y en este país tan futbolero siempre aparece algo. Ojalá, ojalá”, sostuvo.
Pero más allá de quién pueda aparecer en el futuro, para Ferraro hay algo que debe hacerse con Messi mientras todavía sea posible: disfrutarlo.
“Por donde camine y escucharlo, juegue o hable, hay que escucharlo y hay que disfrutarlo”, afirmó.
Esta noche, ante Benín en el Estadio Monumental, Messi tendrá su última presentación con la camiseta de la Selección argentina. Será el cierre de un ciclo de más de dos décadas, con 207 partidos, 125 goles y 66 asistencias, además de seis títulos conquistados con la Albiceleste.
Para Ferraro, aquel chico de 18 años que deslumbró en Holanda en 2005 terminó convirtiéndose en mucho más que un futbolista.
“Estoy totalmente orgulloso de haberlo conocido como persona y como jugador”, resumió.







