La tranquilidad de las noches comenzó a alterarse en distintos sectores de María Selva y Guadalupe. Un ruido en la vereda, el golpe de una herramienta contra un gabinete o el movimiento de una persona frente a una vivienda alcanzan para encender las alarmas entre los vecinos, que en las últimas semanas comenzaron a advertirse entre sí por una sucesión de robos.
La modalidad tiene dos objetivos concretos: picaportes y medidores de gas, principalmente por los componentes de bronce y cobre que contienen. Los delincuentes violentan los gabinetes ubicados en los frentes de las viviendas y sustraen las piezas para luego introducirlas, presuntamente, en circuitos clandestinos de comercialización de metales.
El problema no se limita al perjuicio económico. Los vecinos aseguran que algunos delincuentes actúan directamente sobre los accesos de las viviendas, fuerzan cerraduras y provocan daños que dejan inutilizados los mecanismos de las puertas.
Robos que se multiplican y vecinos en alerta
La preocupación comenzó a circular con fuerza a través de grupos de WhatsApp y redes sociales, donde los residentes comparten fotografías, ubicaciones y recomendaciones para intentar prevenir nuevos episodios.
Uno de los mensajes difundidos entre vecinos advertía sobre robos de medidores en distintos puntos de la zona: “Lamentablemente tengo que informarles que tanto en Galicia como en calle Güemes y en otros lugares cercanos están robando medidores de gas”.
Según el mismo testimonio, los delincuentes cerrarían previamente la llave de paso para luego extraer la parte del medidor que contiene cobre.
Ante esta situación, los vecinos comenzaron a recomendar extremar las precauciones durante la noche y prestar atención ante cualquier ruido proveniente de los gabinetes ubicados en el frente de las viviendas.
La cantidad de casos también generó preocupación dentro de las propias cuadras. “En la cuadra es el quinto que roban”, relató uno de los vecinos en uno de los grupos de comunicación.
Candados y modificaciones en los gabinetes
Frente a la reiteración de los robos, algunos propietarios decidieron reforzar las protecciones de los medidores.
“Ahora le robaron a Eduardo el medidor de gas. Yo ya puse una reja con candado adelante de mi puertita de gas. Tomen recaudos, por favor”, fue otro de los mensajes que circuló entre los vecinos.
Incluso surgieron propuestas para modificar los gabinetes y dificultar el acceso. Uno de los residentes contó que consultó con el departamento técnico de la Cooperativa Setúbal y recibió una recomendación para incorporar una protección adicional.
La propuesta consiste en realizar una pequeña abertura en la puerta del gabinete para poder observar el medidor sin necesidad de abrirla y colocar dos candados como medida de seguridad.
Según explicó el vecino, la abertura debería ser de aproximadamente 10 por 10 centímetros, lo suficiente para permitir la lectura del consumo sin dejar expuesto el gabinete.
También apuntan contra los picaportes
El otro elemento que aparece como objetivo de los robos son los picaportes de bronce. En estos casos, los delincuentes actúan directamente sobre las puertas de las viviendas para desprender las piezas metálicas.
Los testimonios vecinales señalan que, además del robo, algunos episodios dejaron importantes daños en las cerraduras. En determinadas situaciones, los mecanismos quedaron inutilizados y los propietarios tuvieron dificultades para ingresar o salir de sus casas.
De esta manera, el valor de los metales sustraídos termina generando un perjuicio mucho mayor para las familias, que deben afrontar la reparación o el reemplazo de cerraduras y otros elementos de las puertas.
La sucesión de episodios mantiene en alerta a vecinos de María Selva y Guadalupe, que reforzaron la comunicación entre sí y comenzaron a implementar medidas preventivas ante una modalidad que, según los testimonios compartidos, se repite durante las noches y tiene como blanco viviendas de distintos sectores de ambos barrios.







