La falta de agua potable continúa generando complicaciones en Santo Tomé, donde vecinos denuncian que llevan varios días sin poder abastecer sus viviendas con normalidad. Aunque en algunos sectores comenzó a recuperarse el servicio, la baja presión mantiene los tanques elevados vacíos y obliga a numerosas familias a recurrir a baldes para cubrir sus necesidades básicas.
Paula, vecina del barrio 7 de Marzo, relató en diálogo con Radio EME que su vivienda permanece sin suministro desde el miércoles, luego de una sucesión de inconvenientes que incluyeron trabajos de reparación sobre calle Mitre, las consecuencias de la tormenta del jueves y la posterior rotura del acueducto.
“Estamos sin agua completamente. Sacamos agua con baldes desde la canilla de la vereda y entramos a nuestros domicilios para hacer lo que podemos”, explicó.
La baja presión impide llenar los tanques
Paula señaló que el problema afecta especialmente a las viviendas de dos plantas, donde la presión de la red no alcanza para elevar el agua hasta los depósitos. Según contó, intentaron colocar una manguera desde la canilla de la calle hasta el tanque ubicado en el techo, pero no lograron abastecerlo.
Además, aseguró que, al comunicarse con la línea de reclamos municipal, le informaron que las cisternas estaban llenas, aunque todavía no se había autorizado aumentar la presión por temor a nuevas roturas en las cañerías. “No sabemos si el reclamo llega realmente a quien tiene el poder de decidir. El agua ya está, las cisternas están llenas, pero seguimos sin solución”, manifestó.
Familias afectadas y comercios sin poder trabajar
La situación también impacta en las actividades laborales. Paula explicó que tiene un gabinete de estética y debió suspender la atención al público ante la imposibilidad de utilizar agua.
En su vivienda, las dificultades se trasladan a las tareas más cotidianas: bañarse, lavar los platos y mantener la higiene personal. Para afrontar la situación, la familia raciona el consumo y utiliza elementos de limpieza alternativos.
“Recuerdo que cuando llegué a Santo Tomé, hace más de 35 años, vivíamos así, con baldes y calentando agua en ollas. Retrocedimos 35 años”, expresó. La vecina también describió el malestar que atraviesan las familias afectadas y pidió una respuesta concreta de las autoridades municipales.
Reclamos al municipio
Ante la continuidad del inconveniente, los vecinos mantienen sus gestiones para conseguir una solución y esperan que se normalice la presión de la red. Durante la entrevista, Paula difundió el número de atención de la Municipalidad de Santo Tomé, 0800-555-6464, para que otras personas afectadas puedan registrar sus reclamos.
“Esperar, para mí, hoy no es una solución. Esperar es esperar, no es solucionar”, concluyó. Mientras tanto, los residentes de las zonas afectadas continúan buscando alternativas para abastecer sus hogares, a la espera de que se restablezca el servicio con normalidad..





