Un hombre de 35 años, identificado como Enrique Martín Lanche, fue condenado a 18 años de prisión por abusar sexualmente de dos niñas en reiteradas oportunidades en la ciudad de Santa Fe. Las víctimas eran hijas menores de edad de la mujer con la que el acusado mantenía una relación de pareja y convivía en el barrio Alto Verde.
Además de los abusos, la Justicia lo encontró culpable de obligar a las niñas a mirar videos pornográficos y amenazarlas para que no revelaran lo ocurrido. Según la investigación, les decía que, si hablaban, su madre iría presa o él mismo la mataría.
La sentencia fue impuesta por unanimidad por un tribunal integrado por los jueces Leandro Lazzarini, Sergio Carraro y Pablo Ruiz Staiger, durante un juicio oral y público realizado en los tribunales de la capital provincial.
La fiscal Vivian Galeano, quien estuvo a cargo de la investigación, representó al Ministerio Público de la Acusación (MPA) durante el debate.
Los abusos ocurrieron en reiteradas oportunidades
De acuerdo con lo expuesto por la fiscal, los hechos ocurrieron en fechas que no pudieron determinarse con exactitud y se repitieron en distintas oportunidades en la vivienda que compartían en Alto Verde.
Lanche aprovechaba los momentos en que su pareja se retiraba a trabajar y quedaba al cuidado de las niñas para cometer los abusos.
La investigación comenzó en junio del año pasado, a partir de una denuncia presentada por la madre de las víctimas en la comisaría 24 de Alto Verde.
Durante el proceso, Galeano sostuvo que tanto la mujer como sus hijas le tenían miedo al condenado. También señaló que los hechos se produjeron en un contexto de violencia física, psicológica y económica dentro de la relación de pareja.
La fiscal remarcó que Lanche ejercía el dominio sobre las situaciones de abuso y utilizaba amenazas para mantener a las niñas en silencio. Entre ellas, les advertía que su madre podía terminar en prisión o que él la mataría si contaban lo sucedido.
Los delitos por los que fue condenado
El tribunal declaró a Lanche autor de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante calificado, por la guarda y la convivencia preexistente con una menor de 18 años; promoción a la corrupción de menores agravada, por la edad de las víctimas y la relación de guarda y convivencia; y amenazas.
Por estos hechos, recibió una pena de 18 años de prisión, que deberá cumplir de manera efectiva.





