Este lunes por la mañana, trabajadores del sistema de salud del Hospital José María Cullen se autoconvocaron para manifestar su disconformidad con la recomposición salarial acordada en paritarias y con la representación gremial en la negociación. La protesta comenzó cerca de las 10 con un abrazo simbólico en la vereda del hospital y luego se trasladó hasta la Plaza 25 de Mayo, frente a la Casa de Gobierno.
Natalia, enfermera del Cullen, explicó al móvil de EME que la medida fue impulsada por personal autoconvocado. “Algunos compañeros salieron en su hora de refrigerio y otros estamos de franco o de licencia. Los servicios y las guardias están completamente cubiertos”, aclaró, y remarcó que el reclamo apunta exclusivamente a la situación salarial.
“Pedimos un salario digno porque estamos por debajo de los índices de pobreza. Hoy una enfermera, con todos los descuentos, cobra entre 750 mil y 800 mil pesos de bolsillo. Muchos compañeros tienen que recurrir a préstamos para llegar a fin de mes, a pesar de trabajar ocho horas diarias, fines de semana y feriados”, señaló. En ese sentido, sostuvo que el objetivo es “superar el millón de pesos en el salario”.
Los manifestantes cuestionaron además el acuerdo firmado por los gremios. “Se aceptó un aumento a partir de una supuesta encuesta de la que no fuimos parte y cuyos resultados nunca se publicaron. Lo que se otorgó no es un aumento real, sino un bono en cuotas que no impacta en jubilaciones ni en aportes”, expresó Natalia. Y concluyó: “No nos sentimos representados. Queremos dialogar, pero no a través de los gremios. Este bono no es una solución”.






