La profesora y diputada provincial Silvia Malfessi impulsa un proyecto de ley para reformar el Código de Faltas con el objetivo de endurecer las sanciones contra las personas que ejercen como cuidacoches, trapitos o limpiavidrios en la vía pública.
Según explicó, la iniciativa surge ante el crecimiento de esta práctica en grandes ciudades y también en localidades medianas. “No es un trabajo. Lo que hacen es estorbar la circulación y, muchas veces, imponer una tarifa fija de manera prácticamente obligatoria”, afirmó.
El proyecto incorpora un artículo en el apartado de seguridad pública que sanciona a toda persona que realice una “prestación coactiva” que afecte la circulación. La pena prevista es de 20 a 40 días de arresto.
En caso de que la actividad se desarrolle en las inmediaciones de espectáculos públicos —en un radio de mil metros y hasta cuatro horas antes o después del evento— la sanción podrá elevarse hasta 80 días. La misma pena máxima se aplicaría cuando se utilicen menores, situación que además será notificada a los organismos competentes.
Malfessi argumentó que la medida no vulnera el derecho al trabajo, sino que busca “poner orden en las calles” y prevenir situaciones de riesgo o extorsión. Señaló que en numerosos casos se generan conflictos con automovilistas y situaciones que pueden derivar en accidentes o daños.
Consultada sobre el trasfondo social del fenómeno, la legisladora reconoció que puede haber personas que recurran a esta actividad como medio de subsistencia. “La cuestión es encontrar otro medio de vida que no choque con la seguridad pública. Esto se ha tornado muchas veces en una práctica extorsiva”, sostuvo.
Escucha la nota completa:





