La primera fecha de la temporada de Fórmula 1 en Australia dejó sensaciones encontradas. No porque el argentino Franco Colapinto haya tenido un mal rendimiento, sino porque una penalización temprana y una carrera condicionada le impidieron demostrar todo su potencial al volante del Alpine A526.
El piloto argentino debió largar desde el fondo luego de recibir una severa sanción de stop-and-go por una infracción en el procedimiento de largada que, según explicó el propio equipo, fue responsabilidad de Alpine. La penalización lo obligó a pasar por boxes y perder cerca de 20 segundos, lo que prácticamente eliminó cualquier posibilidad de luchar por los puntos desde el inicio.
En una carrera que terminó con dominio absoluto de Mercedes —con George Russell y Kimi Antonelli firmando el 1-2—, Colapinto protagonizó igualmente momentos destacados. Apenas comenzada la competencia, el argentino debió reaccionar con reflejos extraordinarios cuando Liam Lawson se quedó detenido en la largada y apareció en su trayectoria. Con una maniobra impresionante, evitó el impacto y logró seguir en carrera.

A partir de allí, la prueba se convirtió en un desafío de resistencia. El equipo apostó por una estrategia de neumáticos que terminó siendo extrema: Colapinto completó 48 de las 58 vueltas con el mismo juego de compuestos duros, esperando la aparición de un safety car que nunca llegó. Al momento del cambio, los neumáticos estaban completamente desgastados, pero el argentino logró mantener un ritmo consistente durante gran parte de la carrera.
Finalmente, Colapinto cruzó la bandera a cuadros en el puesto 14 luego de haber largado 16°, en una competencia marcada además por seis abandonos, entre ellos los de Oscar Piastri, que sufrió un choque camino a la grilla, y el de Isack Hadjar por problemas mecánicos.
Más allá del resultado final, el balance dejó señales positivas. Sin demasiado tiempo en pantalla, el joven piloto volvió a demostrar su capacidad para resolver situaciones límite, sostener el ritmo y ejecutar maniobras finas en condiciones adversas.
Tras la carrera, el propio Colapinto expresó su frustración por la sanción que condicionó su estreno.
“Un stop and go es una locura. Una pena, creo que el equipo tocó el auto con 15 segundos para largar. No entendí qué pasó y todavía no hablé con el equipo. Son cosas para trabajar y mejorar”, explicó.
El argentino también destacó que el rendimiento del auto en carrera fue más competitivo que en clasificación. “El ritmo de hoy fue un poco mejor, creo que en carrera estábamos peleando un poco mejor”, señaló.
Incluso bromeó sobre la maniobra en la largada que casi termina en accidente: “Me podría haber quedado tirado con lo cerca que le pasé a Lawson y por suerte terminé la carrera. Creo que tuve suerte de seguir, los reflejos estuvieron bien”.
Con este contexto, el Gran Premio de Australia difícilmente funcione como parámetro real para medir el potencial del argentino y del equipo. Las expectativas ahora se trasladan a la próxima cita del calendario, el 15 de marzo en China, donde Colapinto y su compañero Pierre Gasly —que terminó décimo— buscarán aprovechar mejores condiciones para intentar sumar puntos.





