El Ejecutivo de Santa Fe solicitó que cuatro integrantes de la Corte Suprema provincial —Rafael Gutiérrez, Roberto Falistocco, Eduardo Spuler y Rubén Weder— se aparten de los casos relacionados con la reforma jubilatoria. El planteo se basa en la existencia de un posible conflicto de intereses, dado que los ministros podrían verse alcanzados por el régimen que hoy discuten en los tribunales.
La reforma previsional santafesina, aprobada por la Legislatura, introdujo un tope de 20 jubilaciones mínimas para los haberes más altos y un aporte solidario para quienes perciben beneficios superiores a determinados montos, con el objetivo de reducir el déficit de la Caja de Jubilaciones y garantizar la sustentabilidad del sistema.
Desde la sanción de la ley, jubilados y pensionados presentaron distintos amparos para evitar la aplicación de los límites. De las 117 acciones iniciadas, 36 obtuvieron resoluciones favorables en instancias inferiores, permitiendo que los beneficiarios continúen percibiendo haberes que van de 10 a 15 millones de pesos. Entre ellos, 33 son jubilados del Poder Judicial.
El Gobierno fundamenta su pedido en el principio de que “nadie puede ser juez en su propia causa”, buscando garantizar la imparcialidad de los magistrados. Weder ya es jubilado del sistema, aunque con el beneficio suspendido mientras está en funciones; Spuler presentó su renuncia para retirarse; y Gutiérrez y Falistocco tienen planes de jubilarse próximamente.
Tras el rechazo de la Corte Suprema de Santa Fe al pedido de recusación, el Ejecutivo presentó un recurso extraordinario federal para que la Corte Suprema de la Nación revise la cuestión.





