Las intensas lluvias registradas en las últimas semanas generaron una delicada situación en el norte de la provincia de Santa Fe, donde los excesos hídricos afectan tanto a la producción agropecuaria como a la infraestructura rural.
El secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras, describió el escenario como una “situación de crisis”, especialmente en los departamentos 9 de Julio y Vera, donde se registraron lluvias intensas y persistentes durante los últimos 15 días.
“Han sido precipitaciones muy copiosas, con eventos focalizados que generaron graves problemas en sectores productivos y en localidades como Villa Minetti”, explicó el funcionario. En algunas zonas, como San Bernardo y Fortín Olmos, se acumularon entre 40 y 60 milímetros en las últimas horas, agravando aún más el panorama.
El impacto alcanza tanto a la agricultura —en plena época de cosecha— como a la ganadería, donde el traslado de hacienda se vuelve una tarea compleja y riesgosa. “Se pierden terneros, se compromete el estado de los vientres y el productor se ve obligado a tomar decisiones en plena crisis”, señaló Mántaras.
En el departamento Vera, particularmente en zonas bajas como Garabato e Intiyaco, se estima que podrían estar comprometidas hasta 210.000 cabezas de ganado. Si bien existen campos altos en mejores condiciones, la logística para movilizar animales se ve seriamente afectada.
Ante este contexto, el Gobierno provincial implementó una serie de medidas para aliviar la situación. Entre ellas, se destaca la extensión de plazos sanitarios en coordinación con SENASA y la creación de certificados provisorios para facilitar el traslado de hacienda dentro de la provincia. Además, se trabaja en un registro de campos y recursos disponibles para asistir a los productores afectados.





