El Centro de Salud del barrio Nueva Pompeya, ubicado sobre avenida Gorriti al 4100, volvió a ser blanco de la inseguridad y sufrió un nuevo robo en menos de una semana. En esta oportunidad, delincuentes se llevaron más equipos de aire acondicionado, lo que obligó a suspender la atención médica mientras se realizan las actuaciones policiales correspondientes.
El primer episodio había sido detectado el martes pasado, cuando se constató el robo de al menos siete equipos. Sin embargo, en las primeras horas de este viernes, el personal del efector advirtió que también faltaban otras unidades que todavía permanecían en el lugar.
Viviana, coordinadora del centro de salud, explicó que originalmente la institución contaba con diez equipos de aire acondicionado. “Eran 10 aires que siempre tuvo este centro de salud; primero nos informan el robo de siete u ocho”, señaló en el móvil de EME, al referirse a las irregularidades detectadas tras el primer hecho.
Con el correr de los días, la situación se agravó. “Nos damos cuenta porque me avisa una de las profesionales que estaba atendiendo. Me dice: ‘Vivi, fijate por la ventanita, que eso ayer no estaba’”, relató. Al revisar el lugar, confirmaron que también había desaparecido el equipo instalado en el sector de enfermería.
Además del faltante, desde el centro advirtieron que algunos aparatos que no fueron sustraídos habrían sido manipulados, lo que genera riesgo eléctrico. “No podemos prenderlos porque nos dijeron que no lo hiciéramos por miedo a un corto. Como no saben si los trataron de arrancar, estaban movidos, pero no llegaron a llevárselos”, explicó la coordinadora.
La reiteración de los robos y la necesidad de preservar la escena para los peritajes obligaron a interrumpir la atención en el efector, una situación que vuelve a impactar de lleno en la asistencia sanitaria del barrio.
Según señalaron desde la institución, uno de los principales problemas es la falta de testigos y de movimiento en la zona durante la noche. “Nadie vio ni escuchó nada. Es un lugar donde a la noche no pasa nadie y hay mucha oscuridad”, sostuvo Viviana.
El nuevo robo volvió a encender la preocupación por la seguridad del centro de salud y por las dificultades para garantizar el funcionamiento normal de un espacio clave para la atención primaria en Nueva Pompeya.







