La Municipalidad de Santa Fe actualizó los datos sobre personas en situación de calle y confirmó un crecimiento sostenido del fenómeno en la ciudad. Según informó el secretario de Políticas Sociales, Hugo Marchetti, actualmente se brinda asistencia a unas 300 personas que permanecen de manera prolongada en el espacio público.
El relevamiento se realizó a partir de un pedido del Ministerio de Capital Humano de la Nación, aunque el municipio decidió ampliar el período de análisis para contar con un diagnóstico más completo. “Hablamos de personas que, en muchos casos, tienen un lugar de origen o una familia, pero no pueden regresar por conflictos vinculares o problemas graves de consumo de sustancias”, explicó el funcionario al móvil de EME.
Desde el área remarcaron que la problemática es compleja y no se limita únicamente a la falta de vivienda. En esa línea, Marchetti agregó: “No es solo una cuestión habitacional, hay situaciones de salud mental y consumos problemáticos que el entorno no puede abordar integralmente”.
También influye un factor económico y laboral. Según se indicó, hay personas que llegan a la ciudad en busca de trabajos temporales y, al no concretarse esas oportunidades, quedan en situación de vulnerabilidad. “Muchos vienen por changas o trabajos de temporada y, al no conseguirlos, terminan quedando en la calle”, detalló.
El informe además evidencia cambios en el perfil de la población: la mayoría tiene entre 19 y 35 años, y se registra un incremento de mujeres, que pasaron de representar menos del 10% a cerca del 17% en la actualidad.
En cuanto a la asistencia, el municipio dispone de equipos territoriales y paradores para brindar contención. “La oferta de la Municipalidad es pública y hoy hay capacidad para atenderlos”, sostuvo Marchetti, quien recordó que ante situaciones de personas durmiendo en la vía pública se debe llamar al 0800-777-5000 para activar la intervención de trabajadores sociales.
No obstante, el funcionario reconoció limitaciones, especialmente en casos vinculados a la salud mental. “La ley exige la voluntariedad de la persona para cualquier intervención, lo que muchas veces dificulta poder ayudarlos cuando no están en condiciones de decidir”, señaló.
Otro dato que genera preocupación es la presencia de menores en la vía pública. Se estima que alrededor de 15 niños y adolescentes pasan gran parte del día en esquinas pidiendo dinero, aunque no duermen en la calle. En estos casos, se trabaja con las familias para evitar su exposición a situaciones de riesgo.
Finalmente, el municipio destacó que todos los dispositivos de asistencia —incluyendo refugios, alimentación y equipos de calle— se sostienen con recursos propios, sin financiamiento específico del Gobierno nacional.







