El tenis argentino vivió una jornada cargada de emociones en Roland Garros. Entre la gloria y la frustración, el gran protagonista fue Juan Manuel Cerúndolo, quien firmó una de las victorias más importantes de su carrera al avanzar a los octavos de final del Grand Slam parisino tras una verdadera batalla deportiva.
En una jornada extensa y desgastante, el menor de los hermanos Cerúndolo resistió casi seis horas de juego para sellar una clasificación histórica, mientras que Francisco Cerúndolo y Francisco Comesaña quedaron eliminados luego de dos durísimos encuentros a cinco sets.
Cerúndolo y una victoria para la historia
Juan Manuel Cerúndolo continúa escribiendo su propio capítulo en Roland Garros. Luego de sorprender al mundo eliminando al número uno del ranking ATP, el italiano Jannik Sinner, el argentino volvió a demostrar una enorme fortaleza mental para superar al español Martín Landaluce.
El partido fue una auténtica maratón tenística. Durante cinco horas y 58 minutos, ambos jugadores protagonizaron intercambios interminables, con un estilo muy similar basado en la consistencia desde el fondo de la cancha y un bajo margen de error.
Finalmente, Cerúndolo logró imponerse por 6-4, 6-7 (7), 7-6 (4), 6-7 (4) y 7-6 (8) en uno de los encuentros más extensos y emocionantes de la presente edición del torneo.
La victoria le permitió alcanzar por primera vez los octavos de final de un Grand Slam, un hito que confirma su crecimiento y lo consolida como una de las grandes revelaciones del certamen.
Tras el triunfo, visiblemente agotado, el argentino resumió el esfuerzo realizado con una frase que reflejó el desgaste físico de la jornada: «No puedo más. Estoy destruido. Me quiero ir a dormir, no sé qué decir, se me apagó la batería».
Francisco Cerúndolo dejó pasar una gran oportunidad
La otra cara de la moneda la vivió Francisco Cerúndolo. El mejor argentino ubicado en el ranking ATP llegó al partido como favorito, pero terminó sufriendo una inesperada derrota ante el estadounidense Zachary Svajda.
El norteamericano, ubicado lejos de los principales candidatos al título, se quedó con el encuentro por 6-3, 6-4, 3-6, 4-6 y 6-3 luego de poco más de tres horas de juego.
El comienzo resultó determinante. Cerúndolo nunca encontró comodidad en la cancha y rápidamente quedó dos sets abajo. Aunque reaccionó y logró igualar el marcador, volvió a cometer errores en el parcial decisivo y terminó cediendo ante un rival que aprovechó su gran oportunidad.
La eliminación adquiere mayor relevancia teniendo en cuenta que varios de los máximos favoritos de su sector del cuadro ya habían quedado fuera del torneo, abriendo una posibilidad concreta de avanzar aún más lejos.
Comesaña cayó con dignidad ante Berrettini
Más tarde llegó el turno de Francisco Comesaña, quien protagonizó otro de los grandes partidos del día frente al italiano Matteo Berrettini.
El argentino estuvo muy cerca de dar el golpe, pero terminó cayendo luego de cinco horas y 13 minutos de juego por 7-6 (3), 5-7, 6-7 (4), 6-4 y 7-5.
El encuentro tuvo un nivel altísimo y se definió por detalles. Comesaña incluso dispuso de dos puntos para cerrar el partido, pero Berrettini mostró toda su experiencia en los momentos decisivos y logró revertir una situación límite para avanzar de ronda.
Más allá de la derrota, el argentino dejó una imagen muy positiva y confirmó su recuperación luego de varias semanas irregulares en el circuito.
Se viene un nuevo desafío
Con la eliminación de Francisco Cerúndolo y Comesaña, toda la expectativa argentina en Roland Garros queda depositada ahora en Juan Manuel Cerúndolo.
El próximo desafío será de máxima exigencia: enfrentará precisamente a Matteo Berrettini por un lugar en los cuartos de final. Con la confianza por las nubes y tras haber superado dos verdaderas pruebas de resistencia, el argentino buscará seguir alimentando el sueño más importante de su carrera.





