En la reciente publicación se presenta un pronóstico consensuado basado en resultados de modelos de Centros Mundiales de Producción de la OMM, opiniones de expertos de Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales y datos de centros de predicción climática de todo el mundo.
«Los datos científicos son rotundos e indican, con una certeza del 90 %, que El Niño llegará a nuestras puertas en los próximos meses. El mundo debe tratar este evento como lo que es: una alerta climática urgente. Las condiciones asociadas al episodio de El Niño echarán más leña al fuego de un mundo que se calienta. Las consecuencias se dejarán sentir con una intensidad todavía mayor y su alcance será aún más amplio, cruzando fronteras a una velocidad devastadora. La única respuesta eficaz es una acción climática a la altura de la crisis: debemos acabar con la adicción a los combustibles fósiles, acelerar la transición a las energías renovables, proteger a los más vulnerables e implementar sistemas de alerta temprana para todos», dijo el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres.
Desde finales de abril hasta mediados de mayo, la superficie del mar de la zona centroriental del Pacífico ecuatorial —la región utilizada como referencia a efectos de monitoreo— ha presentado valores de temperatura cercanos a los umbrales que marcan la instauración de un episodio de El Niño, según datos recabados mediante diversas plataformas de observación empleadas por la OMM.
Unas condiciones inusualmente cálidas bajo la superficie del Pacífico tropical, con temperaturas que superan en más de 6 °C los valores medios, constituyen una importante fuente de calor que espolea el aumento gradual de las anomalías de temperatura en la superficie del mar.
Al mismo tiempo, el índice de oscilación austral (SOI), que cuantifica el componente atmosférico de El Niño, también muestra valores congruentes con el desarrollo de condiciones características de El Niño.
«Tenemos que prepararnos para un episodio de El Niño potencialmente fuerte, que exacerbará las sequías, potenciará las lluvias intensas y agravará el riesgo de olas de calor tanto en tierra como en el océano. El episodio más reciente de El Niño, ocurrido en 2023/2024, fue uno de los cinco más intensos de los que se tiene constancia y contribuyó a las temperaturas mundiales sin precedentes que se registraron en 2024», explicó la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo.
«Durante los próximos meses, la comunidad de expertos la OMM monitoreará de cerca la situación para ayudar a gobiernos, organismos humanitarios y sectores sensibles al clima a adoptar decisiones fundamentadas. Los pronósticos estacionales y las alertas tempranas son vitales para salvar vidas y mitigar los efectos en nuestras economías y comunidades», señaló Saulo.
A modo de complemento, la OMM ha publicado también un boletín sobre el clima estacional mundial en el cual se toman en consideración otros condicionantes climáticos para facilitar la emisión de pronósticos regionales más precisos.





